Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para septiembre, 2013

El colegio y las emociones…

colegio

Si pudiéramos indagar en la mente de los niños y de los adolescentes, nos quedaríamos perplejos sobre la riqueza y variedad de sus pensamientos, emociones, sentimientos….

Todos los días de nuestra vida son importantes para nuestro desarrollo emocional y cada suceso a nuestro alrededor deja una huella que, en el caso de los niños y niñas en edad escolar, suele ser imborrable.

  • ¿Quién no se acuerda de su profesor de matemáticas, aquel que nos hacía reír a todos?… ¡cómo me siguen divirtiendo los números!
  • ¿Quién no recuerda a la señorita de lenguaje, que tenía una cara tan seria que ninguno nos atrevíamos a contarle algo que nos estaba pasando o a pedirle un favor?… no sé por qué será, pero me da un escalofrío cada vez que pienso en ella…
  • ¿Y ese otro profe que nos decía a menudo lo bien que hacíamos el dibujo artístico?…, así que todavía hoy me gusta coger mi lápiz y mis pinturas y ponerme a dibujar…
  • ¿Y la profe que me reñía constantemente porque en mi redacción había faltas y me daba una vergüenza terrible?…, pero ¡yo no podía evitarlas!, después, he odiado la lectura y la escritura…

¿Algo te suena? ¿sí?

Y es que la escuela, el colegio, el instituto,… dejan una huella definitiva en nuestras mentes y en nuestras almas.

Conozco brillantes jóvenes y personas que han sufrido mucho en las aulas,… y cuando les preguntas sobre qué recuerdan del colegio puede que te digan “pasaban de mí”, “pensar en ello me causa tanto dolor que mis padres me tuvieron que llevar al psicólogo y, ahora, prefiero no hablar”, “….

Hay personas y jóvenes que han sabido rehacer su autoestima  y te dicen algo parecido a esto: “sé que aprendo rápido, y que me tomo muy en serio lo que hago y lo que me gusta, pero del colegio no me hables, me duele demasiado”… “cuando deseo algo no me acobardo, me meto presión y sé que respondo”,…  “algo muy potente dentro de mí me empuja hacia adelante, no sé a dónde llegaré pero sé que estoy en camino”,…

Pero hay otros jóvenes que, con una estructura de personalidad más débil, se han dejado llevar por el “no valgo, no puedo, no sé, ya me lo decían mis profesores y ya me lo repetían mis padres”,…  Y se encuentran en un pozo emocional y social del que es difícil salir, sin perspectivas de ningún tipo.

¿Nos damos cuenta de lo importante que es la etapa escolar, esas horas mágicas que pasamos en los años más importantes de nuestras vidas en el colegio, esa necesidad de trabajar con inteligencia emocional y desplegar un gran abanico de habilidades sociales para conseguir complicidad, respeto , comprensión y motivación tanto de los profesores hacia los alumnos como a la inversa?.

Tanto si eres docente, padre, madre, o lo que seas, todos debemos tomar conciencia de este periodo de la vida en el que las relaciones que establecemos con nuestros alumnos, hijos,  grupos de chicos y chicas, en el colegio o en cualquier circunstancia y lugar, les va a marcar su desarrollo posterior. Pero es el centro educativo el que va a dejar una mayor y profunda huella.

Así que reflexionemos sobre esta realidad y vamos a contribuir a su mejora. No te preocupes de si no se sabe la unidad 3 del libro de Cono, pero interésate si se siente triste, desmotivado, demasiado alterado, si suspende sin sentido,…  porque, en este caso, no suele tener la culpa el niño, sino las circunstancias, fundamentalmente los adultos.

Aprende a establecer prioridades y fíjate más y mejor en la respuesta emocional.

Un abrazo, Asun 😉

Y… ¿Quién reconoce a los docentes?

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 Cierto es que la educación está bastante desprestigiada y que hay muchísimos aspectos a mejorar. Ya he comentado otros días que nuestro actual modelo educativo está obsoleto…, que los contenidos que se enseñan para nada responden a las necesidades de la sociedad actual…, que el aprendizaje está demasiado compartimentado en áreas y parcelas…, que gran parte del profesorado y muchos centros desconocen qué es trabajar los talentos, o cómo los niños tienen diversas inteligencias (múltiples) que interactúan entre sí…, y que no se cuestionan que las emociones son el filtro indiscutible por el que pasa todo aprendizaje…

Sin embargo, esto no justifica la falta de reconocimiento social que tiene esta magnífica profesión, no solo en lo económico (recortes constantes, bajadas de sueldos, eliminación de paga extra, …) sino, fundamentalmente, en el aspecto emocional.

Siendo una de las profesiones con mayor grado de compromiso, el profesorado debiera estar más y mejor cuidado por parte del entramado social. Porque en manos de los docentes está una importante parte de la responsabilidad de cómo será la sociedad venidera. No suelo ver en prensa, ni en programas de difusión, la valoración de este colectivo. Al contrario, se critica porque tienen muchas vacaciones, trabajan poco, son unos privilegiados de la sociedad,…

Quizá, en este momento, un sueldo de maestro o de funcionario docente sea un privilegio pero, hace cuatro días, cuando muchos se llenaban rápidamente los bolsillos, principalmente con el ladrillo, éramos los pobrecillos que apenas teníamos opción de evolucionar económicamente porque había lo que había, sin expectativa de más, por aquello de la dedicación exclusiva.

Hay muchos organismos, gabinetes, empresas, que realizan constantemente evaluaciones sobre cómo se siente el profesorado. A día de hoy, más del 85% cree que su reconocimiento social es peor que el de hace unos años o décadas, y más del 70% de los docentes cree que la cantidad de cambios legislativos incide de forma negativa en el prestigio del colectivo. Por no hablar de la desconsideración de muchas familias, que (aunque en contadas ocasiones sea con razón, la gran mayoría lo es sin ella), ningunean al profesor delante de sus hijos y de cualquier persona, solo porque no les ha gustado un determinado proceder con relación a sus vástagos.

Y, ¡qué queréis que os diga!, en mis primeras reuniones de septiembre con diferentes grupos de profesores, también estoy viendo mucho entusiasmo, ganas de hacer las cosas cada vez mejor, interés por hacer agrupamientos que tengan sentido, apertura hacia algunas propuestas novedosas,  alegría por haber empezado el curso y reencontrarse con los compañeros y con los niños,… y otros muchos matices positivos que me llevan a pensar que, en educación, hay mucho potencial para mejorar y que las cosas cambien.

Pero las familias, los ayuntamientos, los diferentes grupos sociales, los organismos, los políticos,… debieran contribuir a una mejora de nuestra imagen y decir, de vez en cuando, lo bien que se hacen las cosas.

 El ser humano funcionamos por refuerzos,… si tu entorno ignora lo que haces bien, quizá lo repitas…, pero si tu entorno te dice lo bien que haces lo que haces bien, seguro que tiendes a repetirlo y con mayor entusiasmo todavía. ¿Estamos?

Así que también es necesario el reconocimiento social del profesorado como elemento de mejora en la tarea docente. Y cada cual podemos contribuir desde nuestra parcela vital.

¡Feliz curso! No solo a los docentes, sino a familias y a todo el entramado social. La educación está en manos de todos. Sin duda.

Un abrazo, Asun 😉

¿Eres una persona exitosa?

A veces, una imagen recoge perfectamente muchas ideas que hacen innecesario un largo texto. Todos conocemos aquello de que una “imagen vale más que mil palabras”.
Este es el caso. Puedes analizar hacia que color te posicionas y, a partir de ahí, hacer los cambios necesarios para estar cada vez más cerca del verde completo.
Ya sabemos que todos podemos mejorar y que, con relación a uno mismo, el cambio siempre está en nuestras manos.
¡Ánimo y a la tarea! Un abrazo, Asun 😉

Exito

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