Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para octubre, 2013

Educación y emoción… deben ir muy juntitas, de la mano

A veces pensamos queniños ABC el profesor, por el hecho de serlo, puede poner en práctica programas educativos de cualquier tipo, cuando, en muchas ocasiones, los docentes no están capacitados para eso que la sociedad está demandando. Por ciencia infusa, por ser profesor no puedo dar una clase de química si no tengo conocimientos o práctica sobre ello.

Ya hemos dicho que hablar de las emociones está de moda y, de hecho, es uno de los retos educativos de los próximos años. Ahora estamos en un momento en el que cualquiera que conoce el término, puede decir que “yo ya se mucho de inteligencia emocional”,… cuando compruebas, en el día a día, que nada más lejos de la realidad de esa persona.  Los cambios reales tienen que venir no tanto por modas, por oírlo a menudo, por nuevas leyes, sino (y en primer lugar), por la incorporación de la consciencia y el análisis del mundo emocional a uno mismo, de nosotros lo ampliamos a las relaciones  y, como valor añadido, a las materias de aprendizaje y a las aulas.

Es de sentido común pensar que mejorar la convivencia y disminuir el fracaso escolar debe pasar por una mejora en las competencias emocionales y en las habilidades comunicativas. Ambos aspectos, están estrechamente relacionados. Todos debemos preguntarnos de forma sincera… ¿sé reconocer mis emociones y las ajenas?, ¿soy optimista?, ¿tengo empatía con mi entorno?, ¿cómo resisto la frustración?, ¿sé escuchar? ¿qué tal tolero cuando me dicen NO?

Porque si yo no se poner en práctica de forma natural estas habilidades, por mucho que tenga un manual de instrucciones sobre inteligencia emocional, no podré transferirlas adecuadamente. Al ser un tema emocional, hay mucho de transmisión a través del lenguaje no verbal, la postura, el acercamiento, la mirada, las respuestas o falta de las mismas que damos a los demás… estos, junto con otros muchos matices de la comunicación, en muchas ocasiones, están en total discrepancia con lo que estamos transmitiendo oralmente. He llegado a oír en un profesor que no se habla con los padres de un alumno y, sin embargo, piensa que maneja a la perfección las herramientas emocionales y comunicativas.

Por tanto, y en el ámbito educativo, miedo me da que estén tan de moda los programas sobre Inteligencia Emocional, porque en este sentido, son más eficaces la incorporación de actividades integradas en las aulas y en los docentes que los programas concretos. Con esto quiero decir que desde un proyecto integrador es más fácil generalizar las competencias adquiridas, porque la inteligencia emocional es… un conjunto de… no una parte de…

Inicialmente, desde luego que es necesaria la formación de las personas, educadores o no, en inteligencia emocional. Hay que conocer el planteamiento teórico para aprenderlo y, desde ahí, ir dando pasos de acercamiento al cambio personal y a la práctica. Además, es tan gratificante y se siente uno tan bien cuando practica la inteligencia emocional, que cualquier persona que comience a caminar en esta línea ya no querrá irse por otro camino.

Insisto en la necesidad de realizar cambios internos en nosotros mismos para poder ser entendedores y buenos gestores de nuestras emociones,… esto nos conducirá sin duda a un mayor bienestar personal.

Si, y ya sabemos lo mal que están las cosas y que los políticos y sus leyes partidistas apenas contribuyen,… pero cada día tengo más claro que el cambio empieza en mí,…. Y que además de reivindicar todas las mejoras sociales necesarias, debemos ser capaces de ilusionarnos con lo que tenemos entre manos. Solo así mejoramos, avanzamos y contribuimos a crear un presente y un futuro mejores.

 ¿Necesitas que hablemos?, ¿no sabes por dónde empezar?, ¿quieres ayuda?

 ¡Vamos!,… ¿te animas?… ¡Cuenta conmigo!.    Un abrazo, Asun 😉

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TÚ… y tus sueños

sueños

Seguro que por tu subconsciente quedan sueños y deseos de cuando eras pequeño o un poco más joven. Y a veces te plantearás… ¿Por qué no hago esto?,… ¿Por qué no dejo de hacer esto otro?… ¿Por qué no doy ese paso que tanto he deseado y que nunca me atrevo o no encuentro el momento?…
Y es que recuperar esos profundos deseos, motivarnos a ello, debiera ser un acto casi obligatorio hacia nosotros mismos.

A medida que nos vamos haciendo mayores, nuestros compromisos van dejando atrás muchos sueños a los que, cuando éramos pequeños, apenas les veíamos el horizonte.

Se conocen muchísimos casos de personas que en las situaciones laborales y personales más extremas se deciden a perseguir sus sueños y alguno alcanzan. Tú también puedes ser una de esas personas.

Una de las claves está en saber “organizar” los sueños y comenzar el trabajo con alguno de ellos.

                               Por ejemplo, saca un poco de tiempo y…..

  1. Redacta una lista numerada con tus deseos, por raros y difíciles que te parezcan…. una vez que los has escrito….
  2. Selecciona algunos que sean más sencillos de conseguir,…. después…..
  3. Cada día debes hacer algo concreto que te ponga en el camino de acercarte a ese sueño….
  4. Fija prioridades, no vayas el primer día en pos del más difícil, pero tampoco lo abandones.
  5. Escribe cada día los pasos que vas dando para lograr ese deseo concreto, porque las palabras escritas por nosotros mismos tienen gran capacidad de autoseducción.  Gracias a la escritura sabemos que nuestro objetivo sigue estando ahí.

Escribir nuestro guion basado en unas metas nos ayuda a identificar nuestros deseos y, a través de la identificación, comenzamos a verlos posibles. Psicológicamente la propia escritura es un buen incentivo emocional.

El gran narrador y poeta estadounidense William Faulkner, con obras de gran profundidad emocional, dijo algo tan potente como esto: “siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr”.

IMPORTANTE:

 –       No te sientas culpable si no sigues los puntos que te has marcado.

–       Decídete a ser una persona positiva y con inteligencia emocional,… no te quejes demasiado, esa actitud no ayuda. Aunque te caigas, vuelve a levantarte.

–       Cree en ti mismo y en tus posibilidades,… si no lo haces tú, ¿cómo se lo transmitirás a los demás?, ¿Cómo creerán los otros en ti?

–       Un fracaso no es tal fracaso, ya que ese error nos abre la oportunidad de volver a intentarlo y, como consecuencia, conseguirlo.

–       No temas la opinión de los demás, ponte un “cortafuegos” y atrévete con tu deseo.

–       ¿Te parece difícil alcanzar eso que tanto deseas? Quizá pensaron lo mismo el astronauta, el cantante, la científica, la escritora de éxito,

–      Pon en tu cabeza aquello que ya está en tu corazón,… y ve a buscarlo.

 Cuando nuestros sueños se han cumplido, es cuando comprendemos la riqueza de nuestra imaginación y la pobreza de la realidad.

 Ah! Y lee el maravilloso libro “La última lección”, de Randy Pausch (DeBolsillo). Un real canto a la vida y a la consecución de los sueños. Pura delicia.

Puedes, claro que puedes, es cuestión de creer, de crear, de insistir y, como dice un proverbio árabe, “quien llama repetidamente a la puerta, acaba entrando”. Tú también puedes entrar.

 Vamos,… pasa…. Un abrazo, Asun 😉

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