Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para febrero, 2014

Educar con Inteligencia Emocional (y 4)

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Y para acabar (de momento) con esta pequeña serie en 4 post del taller que he realizado para madres y padres sobre la aplicación de la Inteligencia Emocional y las Habilidades Comunicativas a la educación en el medio familiar,  quiero compartir con vosotros que he podido comprobar (como muchas otras veces) que las familias están deseosas de hacer las cosas mejor con sus hijos pero, habitualmente, no se paran a pensar que hay otras formas de educar más allá del estilo acostumbrado en su medio familiar.

Así que cuando descubren que lo que han venido haciendo hasta ahora y no les funcionaba, se puede hacer de otra manera,… se produce un gran alivio en sus mentes, porque sienten que SI pueden cambiar e intervenir sin necesidad de castigos fuertes, ni autoridades extremas, ni negligencias o permisividades nefastas.

Entendiendo el equilibrio que se produce utilizando las premisas del estilo educativo democrático (lo vimos en el post anterior), a partir de ahí sus actos educativos con relación a los niños adquieren otra dimensión, y cuando comprenden que el amor no está reñido con la disciplina sino todo lo contrario, comienzan a sentir que pueden tener “la sartén por el mango”.

En esta cuarta sesión hicimos ejercicios prácticos en los que, en situaciones habituales de casa, debían dar soluciones desde la inteligencia emocional, reforzamos el concepto de recriminar a los hijos desde el comportamiento (verbo hacer) y NO desde su persona (verbo ser).  E insistimos en que es mejor fijarse en lo positivo, en lo que tienen y hacen bien, que en lo que les falta. Por supuesto, bajo la premisa previa de que el entorno escolar es solo una de las dimensiones en las que sus hijos e hijas se desarrollan, pero no la única, ni tan siquiera la mas importante.

Y jugamos un poco a utilizar terminología emocional, siendo bastante difícil inicialmente porque ellos no lo tienen en su lenguaje ni en sus esquemas de comportamiento habitual. Se han llevado mucha tarea para casa en cuanto a reflexionar, pensar dos veces antes de…, no preguntar a los hijos tanto ¿qué tal estás?, sino mejor ¿cómo te sientes?... tirando de este hilo para hablar de emociones con ellos, de su vida, de lo que les preocupa, de lo que les pone tristes, de lo que les hace felices. Así que reconocen que queda mucho por hacer, pero que el camino abierto en estas cuatro sesiones de febrero ha sido muy importante. Se ha encendido una potente luz.

Con todo, en esta cuarta sesión llegamos a sintetizar unos consejos elementales para seguir mejorando la práctica educativa. Los mismos se los llevaron en este power point que también pongo a disposición de vosotros.  BUENOS.PROPÓSITOS.EDUCATIVOS

Para finalizar, siempre me gusta hacer una pequeña evaluación sobre su grado de satisfacción sobre los temas tratados, lenguaje utilizado, grado de transmisión de la ponente (en este caso, yo)… y lo que han escrito es tan tan bonito, que guardo como un pequeño tesoros esos trozos de papel.

 La experiencia ha estado bien, pero que muy bien.

Así que… continuará….Un abrazo, Asun 😉

 

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Educar con Inteligencia Emocional (3)

estilo educativo

En esta tercera sesión de las cuatro previstas del taller para padres y madres, y ya con los motores calientes, las personas asistentes han fluido con mayor naturalidad. Venían con ganas. Estaban deseosos de empezar a trabajar. Sólo empezar a entender que ellos pueden hacer mucho por redirigir el comportamiento y las situaciones vitales de sus hijos, es un salto cualitativo muy importante.

Hemos repasado los contenidos de las sesiones anteriores, participando en la puesta en común. Se habían llevado para casa un sencillo y, a la vez, difícil trabajo sobre cómo identificar el estilo educativo que impera en sus familias, produciéndose inquietud cuando comprueban que hay muchos elementos a mejorar hasta llegar al deseado estilo democrático. En un trabajo en grupos, se ha analizado el comportamiento previsible de diferentes supuestas familias con cada uno de los estilos educativos. Y es que, es verdad, vamos aprendiendo que no suele ser la psicóloga o el orientador el que tiene las respuestas a las situaciones de conflicto en la vida cotidiana, sino que son ellos mismos el mejor caldo de cultivo donde se produce un adecuado o inadecuado vínculo afectivo y relacional en un amplio sentido de la palabra. Todo ello, aderezado y relacionado constantemente  con los conocimientos previos que ya tienen sobre Inteligencia Emocional. 

Dejo en este enlace el power point que hemos utilizado para que lo podáis conocer y os pueda servir, asimismo, de referente . ESTILOS EDUCATIVOS

Después, hemos estado hablando en términos emocionales, siendo para todos difícil utilizar palabras para las emociones más allá de las que hemos visto como básicas: miedo, vergüenza, ansiedad, tristeza, ira, rechazo, alegría, sorpresa. Y reconocen que el vocabulario emocional está muy restringido en sus vidas. En nuestra educación de adultos tampoco ha estado presente en los métodos educativos de nuestros progenitores. Ahora, el mundo social es otro y existen otras necesidades afectivas. Y, evidentemente, ya sabemos que todo se puede cambiar y mejorar.

Ha sido muy bonito el planteamiento de la relación entre emoción – pensamiento – sentimiento y conducta. Hemos puesto ejemplos sobre ello y han visto con nitidez la importancia de aprender a manejar nuestras emociones como adultos si queremos tener una pauta educativa coherente con nuestros hijos.

Y en unos últimos minutos,  he insistido en la importancia de no dirigirnos a los hijos para censurarles con el verbo SER, sino con el verbo HACER. Ellos no pueden modificar su respuesta cuando le dices: ERES malo, travieso, nervioso... porque estás aludiendo a su persona, a ellos mismos, a su ser. Pero si les decimos: HAS HECHO esto mal y debes corregirlo,… ya no me estoy metiendo con su persona, sino con su comportamiento, el cual, se puede modificar. Hay una enorme diferencia. Tenedlo en cuenta. Lo hablaremos mas despacio.

La verdad, es que “engancha” la Escuela de Padres y Madres sobre Educar con Inteligencia Emocional. Un abrazo, Asun 😉

Educar con Inteligencia Emocional (2)

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Hoy he tenido la segunda sesión del taller de padres y madres sobre Educar con Inteligencia Emocional. La verdad es que la educación, la buena educación, es un tema tan extenso que nos daría para muchísimas sesiones, pero como sólo tenemos cuatro (inicialmente), hay que tratar de exprimir lo que me resulta más relevante.
Así que, después de ver la semana pasada los fundamentos y componentes de la Inteligencia Emocional, hoy hemos hecho un buen repaso, hemos puesto encima de la mesa situaciones puntuales, y nos hemos centrado en analizar los distintos estilos educativos que se dan en las familias.
Partiendo del estilo democrático, y analizando a su vez el autoritario, permisivo y negligente, cada persona de las asistentes han podido mirar para sus adentros y tratar de identificar qué modelo educativo se da con mayor relevancia en su casa. El predominio de uno u otro, nos ayuda a entender y poder prevenir muchísimos de los problemas que tienen los niños en el ámbito afectivo-social. Se han llevado como tarea hacer una reflexión en el medio familiar sobre cuál es su forma de educar, e identificar desde adentro, en su casa, los elementos que caracterizan su estilo educativo. El próximo día haremos una puesta en común.
Sólo así, conociendo, cuestionándose, saliendo de la nefasta rutina de no preguntarse lo que hacen, cómo lo hacen y por qué lo hacen,… se puede tender a la mejora, buscarla, saber que en educación muchos cambios son posibles y que están, fundamentalmente, en manos de los progenitores.
Paso a paso, van teniendo la certeza de que la inteligencia emocional tiene una gran potencia en la educación y que modificándose ellos como adultos, dan grandes avances en sus métodos e implicación educativas. Y es que hay mucho en juego, nada menos que el desarrollo de sus hijos. Nada menos que la mejora educativa y social a través de los adultos que formamos el presente, y de los niños que serán los que formen el futuro.
Me gusta estar con los padres. Un abrazo, Asun 😉

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