Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para noviembre, 2014

Tres buenos consejos para tí…

playa.Oliva

  1. Aunque tengas una salida de tono emocional, aunque metas la pata, aunque te gustaría no haber reaccionado así en aquella situación, aunque pienses que lo que dices y lo que haces no siempre coinciden…. aunque tengas contradicciones mil… Siempre que te des cuenta, siempre que te propongas mejorar, siempre que te hagas buenos propósitos…. estás en el buen camino, porque eres humano, te das cuenta de tus errores y sigues intentándolo. Ahí está tu crecimiento y tu grandeza.
  2. No te obligues a ser complaciente a costa de tus propios deseos y necesidades. Aprende a decir NO sin sentirte mal por ello. Tienes derecho a manifestar tus intereses y a negarte a hacer algo en contra de ti mismo. Pero SÍ que es necesario decir NO de una forma asertiva, sin herir ni molestar al otro. Practica y lo lograrás. Para que cuando digas NO, te sientas bien contigo mism@.
  3. Nuestra vida se asemeja a una cueva. Pero en el interior de la misma puede que tengamos nuestro sustento y cobijo, o puede que la veamos llena de peligros y nos asuste lo que vemos dentro. Cuida tu cueva, que te sirva de protección y conviértela en lo mejor para ti.

Estas breves reflexiones, llevadas a cabo, pueden mejorar  mucho tu día a día. Pruébalo.

Ánimo y abrazos 😉

¿Tienes hijos? Esto es lo que te dirían…

niño.escribeEste escrito es conocido por muchos. Pero cada vez que lo releo, me hace reflexionar sobre la sabiduría de los niños y la falta de saber hacer de muchos mayores.     

  1. No me des todo lo que te pido.  A veces, sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
  2. No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también. Y…  yo no quiero hacerlo.
  3. No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
  4. Cumple las promesas, buenas y malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
  5. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tú me haces sentirme mejor que los demás, alguien va a sufrir; y si me haces sentirme peor que los demás, seré yo quien sufra.
  6. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
  7. Déjame valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
  8. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
  9. Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
  10. Cuando estés equivocado en algo, admítelo, y crecerá la buena opinión que yo tengo de ti, y así me enseñarás a admitir mis equivocaciones.
  11. Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
  12. No me digas que haga una cosa si tú no la haces. Yo aprenderé siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
  13. Cuando te cuente un problema mío, no me digas “no tengo tiempo para bobadas”, o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme.
  14. Acéptame como soy y no como te gustaría que pudiera llegar a ser.
  15. Y quiéreme. Y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

Que os haga pensar y cambiar algún parámetro educativo. Nunca es tarde. Un abrazo, Asun 😉

 

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