Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para marzo, 2015

Esto es transformación educativa…

asun

En todos los años de mi quehacer educativo las cosas han cambiado mucho. En mi condición de orientadora psicopedagógica, recuerdo mis primeras visitas por aquellas antiguas escuelas con techos infinitos y pasillos interminables, con los viejos maletines de los test,… y cuando los niños nos veían, nos miraban recelosos porque pensaban que venía el médico o que íbamos a examinarles de algo que, probablemente, no sabrían. Algunos también se acordarán de aquellas clases llenas de alumnos de distintos niveles, edades y condiciones varias, todos mirando a aquellas viejas pizarras y al profesor como a alguien que lo sabía todo porque él o ella eran casi la única fuente de aprendizaje… Sin embargo, hoy podemos ver a cada alumno con su portátil o tablet y, casi, sin necesidad de  mirar al docente…

Pues bien: ni lo uno, ni lo otro. Creo que en el centro de la transformación educativa están las personas, no la tecnología. Desde mi atalaya particular, como orientadora, con el privilegio de mirar y observar “a vista de pájaro”, sigo echando de menos que el factor emocional y humano en la enseñanza, no hayan dado ese paso de gigante tan necesario en este cóctel de ingredientes de la educación; porque ya lo dijo Pitágoras: “educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”.

Y es que necesitamos pararnos y tomar consciencia de que las cosas cambian y las necesidades se modifican. Y en esta tarea de educar,
no es tan importante que el docente tenga muchos conocimientos, puesto que todo está en la red, sino una óptima actitud; no es tan importante el qué, sino el cómo. Con una adecuada disposición, se puede lograr casi todo. Hay personas que, en otros  trabajos, puede que hagan rutinas similares durante su etapa laboral,.. pero nosotros, los educadores, crecemos con los niños, con las familias, con los compañeros, …. y necesitamos una amplia mirada para revisar si estamos cada día en el camino correcto, porque tenemos mucho entre manos.

Se habla sin cesar de la necesidad de recursos y más recursos para que la enseñanza y la educación mejoren, y estoy de acuerdo en ello. Sin embargo, hace tiempo que me di cuenta de que el mejor recurso somos nosotros mismos, el maestro, la profe, la orientadora, … las personas que estamos con los niños, con los alumnos y sus familias.

Ampliemos nuestra capacidad de sentir y emocionarnos, porque  necesitamos crecer en humanidad. Pensamos demasiado pero no sentimos lo suficiente. 

Y no nos quepa duda de que el analfabetismo emocional provoca grandes y graves conflictos, contratiempos y hasta guerras. La inteligencia emocional, las competencias emocionales debieran estar en la base de cualquier actividad docente y curricular. Ser un requisito previo para optar al lujo de dedicarse a enseñar.

Todos los que estamos en el entramado educativo tenemos mucha responsabilidad en hacer de esta sociedad un lugar mejor donde el desarrollo del ser humano sea una absoluta prioridad. El modelo educativo debe estar basado más en la persona que en la enseñanza y la sociedad debe ser construida por personas emocionalmente competentes. Tengamos en cuenta que hoy, y cada día, entre todos, estamos creando el futuro.

 Siempre me he planteado y me digo a menudo: Asun,… ¡Que tu huella sea buena!  Que lo que permanece de nosotros y de nuestro paso por el mundo laboral, en la sociedad y en el universo, sea una fantástica contribución que nos llene de bienestar y nos haga sentir orgullosos de ello.

Un abrazo, Asun 😉    placer.enseñar.

El éxito empieza con la voluntad: Inteligencia Emocional aplicada

PsicologíaMontaña

See on Scoop.itGabinete Psicopedagógico Municipal

Hace unos das tuve una charla compartida conJuan Jos Bilbao, joven logros de 35 aos, sobre Inteligencia Emocional. Hasta aqu, todo convencional y sin ms o menos inters que cualquier otra a…

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Si estás bien dentro, estás bien fuera…

almendro.florAnalizo a menudo situaciones de mi vida (y de las personas que me rodean) y es fácil descubrir que cuanto más me miro hacia dentro, acepto lo que hay, corrijo lo que no me gusta y me dejo fluir conmigo misma, mejor estoy con el exterior.

La sociedad actual, como si de un merchandising se tratara, nos fuerza a buscar la realización personal en un proyecto, en una elevada perspectiva, en la búsqueda del éxito (¿qué éxito?), en unas sesiones de coaching, en una indefinida autorrealización,… y, con esto, se corre el peligro de perder de vista que lo más sencillo y cercano suele ser lo más placentero. Debemos pensar que para estar bien no es necesario devanarse los sesos ni hacer muchas de las modernidades en boga; para ser feliz no necesitamos muchas actividades exteriores, muchas compras, muchos cambios inducidos desde fuera,…

Simplemente aprender a observar, aceptar y vivir este preciso momento como si fuera el último de nuestra vida. ¿Vas por la calle? Ve con la mirada alta, fíjate en las demás personas, saluda aunque solo sea con un gesto de sonrisa interior. Los demás lo notan y te devuelven una sonrisa. Pruébalo. ¿Vas a hacer deporte? Siente tus músculos, disfruta de la actividad, visualiza tu cuerpo cómo se va fortaleciendo, siéntete en armonía con tu entorno,… ¿Estás cocinando o haciendo actividades caseras? No te lamentes de lo que haces, muy al contrario, disfrútalo, canta, pásalo bien, pon tu mejor energía en ello…

Solo tú eres el dueño de tus reacciones, nadie influye en cómo te sientes, tu actitud depende de ti. Cuántas veces oímos…. “es que me ha hecho esto, es que me ha dicho aquello”... A veces los demás pueden tratar de desestabilizarte, pero tú y solo tú eres quien decides cómo elaborar esa situación. Necesitamos desarrollar nuestro Ser interior, encontrar nuestro centro, nuestra estabilidad, y fluir desde ahí,… Logrando un equilibrio en los adentros es más fácil no caer en las reacciones emocionales rápidas y descontroladas que tanto daño nos hacen. No por muchos cursos externos aprendemos a manejar lo interno (aunque a veces ayuda, por supuesto).

Con proponernos vivir el momento presente, aceptar lo que somos y tenemos (y evolucionar con ello), así como mantenernos en nuestro ser interior, hemos dado pasos de gigante hacia la tan traída y llevada felicidad y bienestar vital. Y aunque hagamos cursos, sesiones, y terapias, será por puro placer de desarrollo personal, no por buscar el centro,… ese ya debe estar ahí, sosteniéndonos y manteniéndonos firmes, porque es el eje de nuestro Ser.

Piénsalo e inténtalo, tú puedes. verás qué fácil. Y si te cuesta mucho, pide un poco de ayuda, pero hay que ir en ese camino. Desarrolla #ElArteDeSerFeliz.                          Un abrazo, Asun 😉

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