Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para mayo, 2016

Con gran emoción…

Acabada por este curso la primera escuela de padres y madres en el colegio Montessori de Logroño, me gusta recordar algunos elementos-clave en la educación que seguro que son de utilidad para todas las personas que lo lean. 

 ◦ Las mejoras en educación no se componen de grandes proyectos sino de pequeños detalles, que son los que conforman nuestras relaciones.

 ◦ No olvidéis mirarles cuando les habléis, transmitir los mensajes claros, tener en cuenta el lenguaje verbal, corporal y gestual.

 ◦ Insistid en fortalecer el vínculo, que es la base de la relación emocional-comunicativa. No temáis decirles a menudo que les queréis, pero no sólo con palabras, sino acompañadlo con vuestra actitud. El amor es la base del desarrollo equilibrado.

 ◦ Habladles de las emociones, de cómo se sienten, de cómo os sentís vosotros, tratando de ampliar el vocabulario emocional en vuestra comunicación con ellos y con otros adultos.

 ◦ No os anticipéis a sus respuestas, dejadles elaborarlas por ellos mismos y que vayan formando su criterio propio y opinión, respetándoles, aunque no coincida siempre con el vuestro.

 ◦ ¡Jugad con ellos! El juego, (no siempre es necesario un juguete) es una inmensa fuente de aprendizaje. Es bueno que jueguen solos y con otros peques, pero también es necesario que jueguen con vosotros. Los lazos emocionales y afectivos se refuerzan y consolidan a través del juego.

 ◦ Cuando estéis con ellos, no estéis a medias, sino al 100%. Dejad el móvil en otro lugar y sin voz. Ya vimos que no es tan importante mucha cantidad de tiempo sino la calidad del mismo. 

 ◦ No os dejéis manipular cuando quieren salirse con la suya a costa de vuestra paciencia. Estableced unas normas y límites en función de su edad. A medida que se van haciendo mayores, deben saber que hay cosas que no se pueden hacer, que la conducta tiene consecuencias y que los papás están de acuerdo con esas pautas. No hay nada peor que la falta de coherencia y consistencia educativa en la pareja, porque a los niños se les desorienta y no saben para dónde tirar. Por supuesto, consensuadlas con ellos en la medida de lo posible. Tampoco es necesario que haya normas para todo, sino para aquellos aspectos en los que es importante su colaboración, responsabilidad y mantenimiento de unos hábitos de convivencia saludables.

 ◦ Para censurar o corregir una conducta no hace falta dar gritos ni mostrar una expresión iracunda: eso no enseña, sólo atemoriza. El amor y la firmeza no están reñidos. Pueden saber que estamos enfadados por algo (y mostrarlo en un tono de voz normal), pero que eso no tiene que ver con su persona, sino con su comportamiento. Acordaos de corregir en base al verbo “hacer” y no en base a su persona, al “ser”. 

 ◦ Dejadles mancharse, jugar con barro, revolcarse en la hierba, observar lo que les llame la atención,… ello les proporciona la más rica experimentación y desarrollo de los sentidos en su amplia expresión. Las sinapsis o conexiones neuronales que forman las redes cerebrales son inmensas (solo como curiosidad, un bebé al nacer tiene un promedio de 100.000 millones de neuronas cerebrales, con pocas conexiones. Se multiplican a medida que crece mediante la estimulación ambiental, sensorial, emocional,… de modo que a los cuatro años puede llegar a ¡1000 billones de conexiones neuronales!)… así que cuantas más oportunidades les demos de descubrir por ellos mismos el entorno y el mundo, mucho mejor. No necesitan que el adulto estemos encima dirigiéndoles constantemente el aprendizaje.

 ◦ ¡Haced ejercicio y gimnasia juntos! Saltad, corred, bailad, moved el cuerpo… Libera tensiones y es divertido y saludable. También de este modo se fortalece el vínculo y los lazos emocionales. Ya conocemos el aforismo del poeta romano Juvenal: “mens sana in corpore sano”. 

Cuidad su alimentación. El ser humano en gran medida somos lo que comemos. Insertar las frutas y verduras como algo que es bueno y no por obligación. Minimizad los alimentos procesados y las chuches. 

 ◦ Sed flexibles. Hay acciones que podemos y debemos revisar, y un mismo comportamiento ante diferentes situaciones, puede tener una lectura distinta. El sentido común y nuestras crecientes competencias emocionales nos ayudarán a ello.

 ◦ Practicad la empatía con los adultos y niños. Es más fácil saber cómo se siente el otro si te acostumbras a ponerte en su lugar. Y antes de censurar y recriminar, recuerda pensar si te gustaría que te llamaran la atención de ese modo. 

 ◦ Hacedles responsables y autónomos. Cuanto más, mejor. No hagáis por ellos lo que ya pueden hacer por sí solos. Aunque les salga mal. Dadles tiempo y tened paciencia. Ya irán mejorando. Es la forma de aprender. 

… Y bueno… 

 ◦ Enseñadles con emoción la fantástica naturaleza, describidles las estaciones y su magia, mostrarles las flores, plantas y árboles. Que aprendan a distinguir un peral de un manzano y una acelga de una borraja. Con tanta tecnología y casi sin darnos cuenta, estamos dejando atrás lo más relevante para el ser humano: el medio natural que es nuestro sustento primigenio y real. No es suficiente que tengáis un parque al lado o jardín en casa (aunque es beneficioso). Salid al campo, al monte, al mar, y a huertas de vez en cuando.

 ◦ Mostradles con respeto (para que aprendan a respetarlos) los animales, insectos y pájaros en los parques, y que observen sus sonidos y su forma de comunicación. Emocionaros vosotros también para que ellos lo hagan por doble fuente de aprendizaje (la propia naturaleza y vosotros).

 ◦ Y no perdáis de vista la cultura, las artes, el cine, la música, la expresión corporal, la lectura,… id con ellos a museos y exposiciones. Y que os vean con un libro con frecuencia, no sólo el cuento que les leéis a ellos, sino disfrutando de la lectura por vosotros mismos. Transmitidles el amor por otras culturas, lugares, pueblos y países. Viajad con ellos, pero como viajeros y no como simples turistas. 

En fin, aunque solo consigamos un pequeño porcentaje de todas las mejoras posibles, no dudéis de que estáis en buen camino. Solo con que os cuestionéis vuestra forma de educar y tratéis de mejorar en lo que podáis , ya es un paso de gigante.

…. De todo esto y de más, trata cuando hablamos de la inteligencia emocional y de educar con competencias emocionales… Continuará…

Un abrazo.   Asun 😉

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