Psicología, Educación, Salud y Vida

Archivo para abril, 2018

Si volvieras a nacer…

 

suerte1Hazte una pregunta… Si volvieras a nacer, ¿volverías a hacer lo mismo?
Porque si no es así, debieras preguntarte qué es lo que quieres cambiar, para que empieces ya. ¿Tienes consciencia de lo breve que es la vida?. ¿Nos damos cuenta de que cada día y momento que pasan perdemos una oportunidad por no haber hecho eso que nos apetecía pero que lo hemos dejado para no sabemos cuándo?.

Conozco a gente que sigue esperando que le llegue ese no se qué (porque tampoco sabe lo que espera) o que llegue esa persona que piensa que seguramente existirá y que cubrirá todas sus expectativas de vacío interior.

No esperes tu golpe de suerte. Sal a buscarlo. Tú puedes modificar tu camino con un solo gesto de tu pensamiento. ¿Has intentado hacerlo? Prueba, verás qué fácil.
Esto es, entre otras cosas, #inteligenciaemocional

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¿Avances en Educación?

Es increíble lo poco que se ha avanzado en la ciencia de enseñar.

Un cirujano de hace 100 años no podría desempeñar su trabajo en nuestra realidad: las técnicas han cambiado, los instrumentos necesarios en su trabajo han cambiado, los avances han sido inmensos, pero un profesor… ¿podría desempeñar su trabajo en nuestra realidad? SÍ.

Echando la vista atrás a la realidad de las viejas escuelas hasta donde mi experiencia alcanza (que es bastante), veo que los niños están en diferentes pupitres, llevan mochilas en vez del viejo cabás (maletín rígido de cuero que se usaba para uso escolar), y en vez de estuches rígidos con un lápiz, un boli, una goma de borrar y unas pinturas ordenadas con una goma de sujección, llevan bolsas repletas de todo tipo de pinturas, bolígrafos de colores, posit,… también la tecnología ha hecho acto de presencia,  los colegios son más modernos en infraestructuras, materiales, libros de consulta… y todo lo que complementa, en calidad de objeto, a la enseñanza.

Pero si miro a muchos maestros y maestras de antaño, quizá no percibo tantas diferencias. Es decir, si pusiéramos a un profesor de hace 70 años en un aula de hoy,… ¿sabría qué hacer? seguro que sí, porque haciendo lo mismo o algo muy parecido a lo que hacía entonces (seguir unos libros, mantener un orden, hacer exámenes, suspender a los que no llegan a los contenidos, poner deberes, corregir los cuadernos con boli rojo para que se note bien el fallo,…) sería capaz de llevar esos niños de manera similar a como se sigue haciendo (después de más de 100 años) en tantas y tantas aulas.

Pero no nos imaginamos al cirujano de hoy haciendo con sus pacientes lo mismo que hace 100 años. Ni de broma.

Entonces, ¿por qué la educación no avanza?, ¿por qué se hace tan poco y lo poco que se hace suele ser superficial?, ¿por qué los métodos pedagógicos son tan peligrosamente similares a los de entonces?…

Ya es hora de que los docentes comiencen a servirse de la NEUROCIENCIA COGNITIVA que ayuda y enseña a ver cómo funciona el cerebro y aplicar esos conocimientos a la enseñanza y al aprendizaje, poniendo en práctica la educación emocional y la psicología positiva.
Hay habilidades que difícilmente puede enseñar el ordenador, las que tienen que ver con lo humano. Así que en EDUCACIÓN HAY QUE CENTRARSE EN LAS RELACIONES, la empatía, la creatividad, el trabajo en equipo, el respeto individual de cada niño, el desarrollo de sus potenciales, la flexibilidad, la cooperación, la solución de conflictos, el debate de ideas, …

Si no avanzamos en los métodos y en las relaciones, la educación tampoco podrá avanzar, o solo lo hará desde su aspecto exterior, sin llegar al desarrollo del ser, al ser humano en toda su intensidad, a su corazón, a su alma,… que son las piezas-clave del puzzle.

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