Psicología, Educación, Salud y Vida

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¡Puede que funcione! 

Me encanta la parte de la película donde el héroe dice: “se qué sólo hay una posibilidad entre un millón, pero puede que funcione” y, claro está, funciona. En la vida quizá no siempre todo funciona, pero debiéramos tener el coraje de seguir intentándolo. ¿Si?

¡Adaptándonos!


Hay temporadas en las que los astros confluyen para que te pasen muchas cosas difíciles a la vez. Y eso no supone más que un cambio en nuestras rutinas, planteamientos y prioridades. Aprendes a dejar de lado algunos aspectos banales que hasta ahora eran importantes para ti. Y también aprendes a disfrutar entre hospitales, consultas y entornos médicos.

Y es que nuestra capacidad de aceptación y adaptación son inmensas. Y esto nos ayuda a crecer más y más, y a hacernos aún más grandes como seres humanos. Y cuanto más crecemos, más podemos dar. Y eso es muy grande. Esto es lo que pienso en una tarde lluviosa. Un abrazo 😉

Tienes mala cara…

muchacha-ventanaEs cierto que a veces una persona tiene mala cara. Pero normalmente ya lo sabe ella y, además, conoce los motivos. 

Pero algunos amigos y amigas de los que le quieren mucho, en cuanto le ven le dicen (y sobra decir que es sin mala intención): “¡cuánto has adelgazado, qué mala cara tienes!”, como si con esa frase quisieran empatizar y hacerle saber que conocen tanto a su amiga, que se lo quieren decir porque así son “sinceros”.

Después suele venir la frase: “cuídate un poco más, no vayas a caer tú”. Y que quieres que te diga. La persona a la que le dicen eso, suele cuidarse y cuida a los de alrededor lo mejor que sabe y puede. Y estoy segura de que no va a caer, porque es cuando más fortaleza interior tiene.

En mi caso, ahora, el concepto “cuidarme” implica no tanto ponerme maquillaje y vestirme ideal, (aunque tampoco lo abandono porque me gusta verme bien), sino atender otras situaciones de salud física y emocional que son prioritarias.

Así que si me ves y ese día o en ese momento tengo mala cara, prefiero que evites poner un gesto de circunstancias y de pena, y me des una sonrisa o me pases la mano por el hombro y nos tomemos un café y hasta echemos unas risas más allá de la cara que tenga. Eso me reconfortará y verás mi cara interior mucho más saludable. 

Por tanto os invito a romper tópicos y frases hechas que en poco o nada ayudan al que se las decimos. Tampoco te digo con esto que mientas y le digas: “estás estupenda”, (porque ella, que se ha mirado al espejo, sabe que ese día no es así). Seguro que si es tu amigo o amiga tendrás mil cosas que puedas comentarle, muy por encima del aspecto que tenga. Esto es absolutamente secundario. ¿Sí?.

Un abrazo, Asun 😉

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