Confinamiento y huella psicológica

cubismo

Ya hay estudios, basados en experiencias anteriores, y otros más actuales como  el realizado por un equipo de psicólogos liderado por Samantha Brooks, y publicado en la revista The Lancet, que indican que la postcuarentena tampoco será fácil.

Tanto tiempo de confinamiento es ciertamente inquietante, y parece ser que algunos de los efectos negativos se detectan después de haber pasado el aislamiento. Por algo la privación de libertad se utiliza como castigo en el código penal.

Dicho estudio propone unas sencillas orientaciones útiles para el momento que estamos viviendo. Coincido con ellas y las comparto: nos ayudará a reflexionar y a tener un mapa mental de nuestra propia situación, para que no nos coja de improviso ante cambios propios y de las personas de nuestro entorno.

Por esto, necesitamos PAUTAS para procesar bien las emociones que se han desencadenado con esta emergencia, para que no se enquisten en nuestro estado de ánimo.

Incluso el confinamiento en casa tiene impacto en nuestro equilibrio: desencadena, en muchos casos, ansiedad, ira, estrés, frustración, … y afecta a la salud.

Estos días hablamos con muchos familiares y amigos y, en ocasiones, se comenta que estamos durmiendo peor que antes y que nos despertamos a menudo a lo largo de la noche, teniendo la sensación de descansar menos.

Nos invade una sensación de irrealidad, nos hemos visto obligados a cambiar unas rutinas por otras, … además de los efectos devastadores que sobre la psique colectiva tiene el hecho de que estén muriendo tantas personas y sea difícil, e incluso imposible, despedirnos de nuestros seres queridos.

El estado de ánimo puede ser impredecible en muchas personas y estallar la rabia, episodios de ansiedad sin tener consciencia del motivo o mostrarse al límite de la propia resistencia. Y la incertidumbre aumenta cuando los gobiernos improvisan. Y cuando las televisiones están cebados en noticias repetitivas y negativas, lo que llamamos “carnaza”, para sumar cuota de pantalla.

Necesitamos asumir el COSTE PSÍQUICO y poner mucho de nuestra parte para salir adelante. Aunque volver a la “normalidad” va a ser una bofetada de realidad porque entraremos en otra situación de expectación sobre los cambios sociales, laborales, sanitarios, educativos, económicos, …  tan tremendos que van a acontecer tras el confinamiento.

Todos precisamos ir preparándonos para los cambios, también psíquicos, que muchísimas personas van a experimentar.

En general, tanto para ahora como para después, tengamos en cuenta que:

  • LA ADAPTACIÓN NO VA A SER INMEDIATA: el ser humano necesita tiempo para retomar de nuevo el ritmo, tras un parón obligatorio de esta magnitud. Seamos pacientes pero firmes en nuestro avance hacia la “normalidad”. Nuestra actitud es nuestro mejor apoyo.
  • APRENDAMOS: no podemos cerrar la experiencia en falso, con la sensación de que todo ha sido como un sueño o una pesadilla; no es bueno cerrar la etapa y dejarla estar. Deberemos pensar en ello, hablar, escribir, dotar a la experiencia de significado para integrarla en nuestra historia. Porque ya forma parte de nosotros, de nuestro entorno y de nuestro mundo físico y emocional, individual y colectivo.
  • SEAMOS TOLERANTES con nosotros y con los demás. No vamos a exigirnos de la noche a la mañana el mismo ritmo anterior. Necesitamos ese tiempo y comprensión para facilitarnos el retorno. Curiosamente cuando salgamos de casa quizá, los primeros días, nuestro mayor deseo sea volver. Ya nos hemos acostumbrado y nuestras paredes nos dan seguridad. Y nos han hecho ver el exterior como nuestro mayor enemigo.
  • PRESTEMOS ATENCIÓN A NUESTRAS EMOCIONES: si surge frustración, ira, miedo, culpa, … será comprensible. No hay emociones malas, solo hay que aceptarlas, trabajar con ellas para modificarlas y darles salida y, en caso necesario, pedir ayuda.
  • COMPARTE cómo te sientes. Saber que a otros les pasa lo mismo es un alivio, y ayuda a liberar la tensión de la propia emoción. A la vez, nos ayuda a sentir que formamos parte de una sociedad en la que todos hemos vivido algo duro, extraño y extraordinario, que nos hará replantearnos muchas cosas en nuestras prioridades y en nuestro modo de vida.

También LOS NIÑOS pueden desarrollar problemas de conducta donde antes no existían. Así que no vienen mal unas pautas para ellos.

  • DARLES TIEMPO para adaptarse al nuevo ritmo diario. En casa es muy necesario establecer rutinas en las que se sienta seguro y estar atentos si vemos problemas de alimentación, sueño o conducta. Serán señales de que algo no va bien.
  • SIN MENTIRAS: Tenemos la responsabilidad de sentarnos a hablar con ellos, contarles lo que está pasando con un discurso adecuado a su edad, y sin mentir en las respuestas que les demos. Deben entender para que integren esta etapa de su vida, dándole sentido, en su evolución. Según la edad de cada hijo.
  • CONTAR, MEJOR QUE PREGUNTAR: no preguntar de forma insistente cómo se sienten, ni si entienden lo que pasa. Es mejor que nosotros expresemos nuestros temores (sin pasarnos) y sea una conversación fluida, no un interrogatorio. Hablar de ello con naturalidad.
  • CON LOS ADOLESCENTES es buen momento para desarrollar el pensamiento crítico, a través del refuerzo de la comunicación familiar. Que no crean que lo que dicen las redes es la verdad. Y cuidado si se observan signos de alarma como comportamientos fuera de lugar, bajo estado de ánimo, … No quites hierro dando por terminada una situación que puede estar en la base de un problema emocional.

Cuídate, disfruta del momento presente, y piensa que el desaliento no es una opción. Y que la tranquilidad, aceptación y cierto grado de optimismo, son una obligación.

 

 

 

¡Compremos en comercio local!

comercio.rioja!Hola! no cabe duda de que el COVID19 va a cambiar algunos hábitos de nuestra vida y nos está ayudando a tomar conciencia de la existencia de muchos trabajadores y negocios pequeños que son necesarios para la subsistencia de una comunidad, pero de los que, en muchos casos, estábamos pasando olímpicamente y sustituyendo el consumo en ellos (y la oportunidad de favorecer a nuestros paisanos), por la compra masiva en grandes superficies.

Un familiar mío, hace un par de días plasmaba en su cuenta de twitter, @baithro, estas reflexiones, las cuales comparto en su totalidad.

A todo el que está haciendo colas virtuales infinitas en supermercados online… Me permito el lujo de hacer unos tips sobre “compra de alimentación y productos básicos en coronavirus”.

  • Las grandes superficies están saturadas. Muchas de ellas no pueden garantizar entrega a domicilio, para los que no salimos de casa ni siquiera a comprar.
  • Lo que antes eran 4 días de entrega, se convirtió en 10. Luego en 15. Ahora han implementado una solución de colas virtuales para decirte después que NO ENVÍAN.   

SOLUCIONES

  1. Frutas y verduras. Contacta con la tienda de tu barrio o con alguna de confianza en tu pueblo/ciudad. Te lo traen a casa. En un día. Calidad extrema. Productazo. Contacto directo.
  2. Pescado. Contacta con tu tienda de confianza o alguna cercana que conozcas, aunque no seas cliente previo. Te lo preparan en bandejitas, cortan como quieras, etc… Y te lo traen a casa. De un día para otro. Parece magia, pero no lo es. Merluza, dorada, salmón, sepia. Estamos disfrutando al recibir nuestros productos del mar.
  3. Carne. Contacta con tu tienda de confianza. Oh, sorpresa. También te lo traen a casa. De un día para otro. Sin colas virtuales. Producto de cercanía en muchos casos y de calidad superior a lo que puede ofrecer el supermercado.

Además,… Cuando vienen a entregar hace mucha ilusión. En nuestro caso, pedimos para varios vecinos de golpe y organizamos los pagos vía Bizum. Demostremos que somos capaces de esto y de más.

¿Qué nos cuentan ellos, los dueños de estos pequeños negocios? Que la gente sigue yendo a comprar diariamente. A veces por aburrimiento. Y no es para nada necesario. Ellos están deseando dar buen servicio a los paisanos y evitar muchas salidas. Y que cada día tienen más trabajo, afortunadamente.

Esta crisis cambiará nuestros hábitos de consumo. Estamos mejorando nuestras dotes culinarias y, con ello, valoramos más la calidad del producto. En este aspecto, este tipo de tiendas locales y especializadas “le pasan la mano” a las grandes superficies.

¿Un pelín más caro? Tienen diferentes rangos de producto. En mi caso y, en este momento, prefiero comprar un buen tomate que una estupidez de Amazon. La felicidad de la persona que entrega el paquete o producto, no es la misma, creerme.

En resumen, es una oportunidad de ORO para apoyar nuestro comercio local. Con hechos. Por nosotros. Por ellos. Es triste que tenga que venir una pandemia para que lo valoremos en su justa medida.

Emocionante que los dueños del comercio vengan a entregar con su mascarilla y sus guantes y además nos entreguen este detalle junto a la entrega (imagen que encabeza el post).

Por supuesto, (sin renegar de las grandes superficies ni del comercio online), debiéramos extender esta tendencia de “compra local” a las demás áreas de productos de consumo. Así evitaríamos que esas pequeñas tiendas que son las que han dado sentido y vida a la convivencia y subsistencia de pequeñas y grandes ciudades, mueran definitivamente.

Es una de las grandes enseñanzas de COVID19, es nuestra responsabilidad individual y como sociedad. Un abrazo, Asun 😉

#MejorSinMiedo. COVID-19

tulipanesNo tengamos miedo. Todo va a salir bien. El miedo es una emoción necesaria porque en momentos de peligro, nos ayuda, agudizando los sentidos, pero nos ahoga y limita en otras situaciones. Pero en estos momentos de alarma sanitaria y social, el miedo no es buena compañía, porque…

  • Bloquea nuestras defensas.
  • Nos hace sentir enfermos.
  • Ayuda a que se desencadenen episodios de ansiedad.
  • Limita nuestra capacidad de reacción.
  • Nos incita a percibir amenazas constantes.
  • Atenaza y confunde tu pensamiento.
  • Te impide ver lo bello de lo que te rodea.
  • Activa y potencia el estrés.
  • Se esparce como la pólvora a nuestro alrededor y todo lo contagia.
  • … y otras muchas consecuencias nefastas…

Con la pandemia desencadenada por el COVID-19, la situación es la que es. Dolorosa y nueva para todos, pero, precisamente por eso, debemos aceptarla, ser precavidos, esperar y salir fortalecidos.

Esto nos ayudará a cambiar aspectos de nosotros mismos con relación a nuestro entorno, a ver la vida de otra forma. A mirar las estrellas con humildad. A darle un respiro a la tierra y aprender a mirar más a los árboles y montañas y menos a los objetos de consumo.

Hablo estos días con personas cercanas a mí que ya sienten ansiedad y malestar, y necesitamos entender que estas sensaciones las podemos controlar, que solo están en nuestra cabeza y que en nuestros pensamientos mandamos nosotros.

Si te vienen “fantasmas” … despáchalos con una canción, con un cambio de actividad, leyendo, paseando por la casa con música animada, escribiendo, haciendo unas respiraciones profundas, … Y si vuelven, deberás despacharlos de nuevo para que no les sea fácil que penetren en tu mente y en tu mundo. Toma el control de tu vida y de tus emociones y reacciones. Y si no puedes hacerlo por ti mismo, pide ayuda.

Yo soy psicóloga y me presto a hablar un rato contigo, a guiarte en unos sencillos procesos de relajación, a enseñarte a calmar la ansiedad,… Puedes contactar conmigo por este blog, y en mi email: asunmarrodan@gmail.com

Además, alguien con miedo irracional lo transmite a su entorno y, en estos momentos, nadie podemos permitirnos el lujo de no estar fuertes. Es una obligación por nosotros y por los que nos rodean.

El sentirse confinado es muy limitante cuando lo piensas, pero si cambio mi enfoque mental y pienso que estoy operada de una rodilla o de otra cosa y que tengo que estar un mes (o más) en casa, mi mente lo aceptará y se adaptará. Todos tenemos recursos en nuestro interior y ahora necesitamos hacer visibles las alternativas más positivas para cambiar el mapa mental con el que interpretamos la vida en general y, el confinamiento actual, en particular.

Seguro que estás aprendiendo a ver tu mundo de otra forma, a valorar cosas en las que, antes, ni te habías fijado.

Todo acontecimiento de nuestra vida y circunstancias, reporta una lección, y la lección del COVID-19, va a dejar profunda huella en nuestras relaciones y emociones, en nuestra soberbia, en nuestra escala de valores, en nuestro falso poder como humanos.

Aprenderemos que la Naturaleza estaba muy malherida y también necesitaba un respiro. Y aprenderemos a abrazarnos de nuevo y a mirarnos a los ojos de otra forma, con más calma, con mas conciencia, con más sincera intensidad.

No tengáis miedo. Saldremos reforzados de esta situación. #TodosJuntos. 

Un abrazo, Asun