Educando,…¿Premios….Castigos?

Bueno, por si no os habíais dado cuenta… ser padres y educar no suelen tener un manual de instrucciones preciso que nos indique, paso a paso, qué es lo que debemos hacer y cual es la mejor manera de lograrlo.

Sin embargo, hay un hecho incuestionable: los niños, los hijos, aprenden fundamentalmente por imitación. Quiero decir, que si no predicamos con el ejemplo, tenemos aún más difícil que nuestra hija aprenda ese modo de comportamiento que a nosotros nos interesa que aprenda. Es necesario realizar pequeños y paulatinos entrenamientos, teniendo muy presentes las consecuencias de las conductas. Está claro que, cualquier ser humano, de la edad que sea, tiene más posibilidades de repetir algo si ese algo va seguido de una consecuencia positiva. Igualmente, tenderemos a no repetir lo que tiene consecuencias negativas.

Pero esto no se logra en un paso único, sino que es necesaria gran dosis de paciencia, reforzar poco a poco las mejoras en las conductas hasta que se adquiera del todo,… antes de pasar a enseñar nuevas conductas. Igualmente, si ya lo sabe hacer, el refuerzo sería intermitente hasta su desaparición. No tendría sentido estar alabando constantemente al niño porque ya se abrocha el abrigo él solo.

Esto sería la idea general,… después, hay múltiples factores que influyen en el proceso: uno de los más importantes, es la actitud de los adultos en relación al refuerzo o castigo. 

Lo decía el otro día: coherencia y consistencia… vamos a repasar con un par de ejemplos:

Puede que hayamos dejado “castigado al niño” sin ver TV, pero llegamos a casa llenos de euforia porque nos ha salido algo bien y, como queremos compartirlo, le levantamos el castigo y nos ponemos a ver la tele juntos. Gran error, ¿por qué? porque el chico aprende que sus mayores, según el estado de ánimo, cumplen o no cumplen lo que han dicho.

También se da el caso contrario… el padre o la madre llegan de mal humor, y porque la niña no ha recogido aún su habitación… nos encaramos con ella castigándole, hecho desproporcionado cuando otros días, en situaciones similares, no ha pasado nada.

¿Vamos entendiendo la importancia de la coherencia y la consistencia en los métodos educativos?

Lo sé…, no siempre es fácil, pero hay que estar en el camino de hacerlo mejor. Nos jugamos mucho con esto de la educación.

Como dijo John Wilmot,

“antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ninguna teoría”.

Ale, ánimo 😉

¿Tienes estrés emocional?… Sigue leyendo…

Ya sabemos que las emociones pueden ser más o menos intensas, mejores o peores, y que incluso, pueden llegar a perturbar nuestro bienestar. Pues bien, cuando los sentimientos son perturbadores y nos afecta mucho, surge el ESTRÉS EMOCIONAL.

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La causa de nuestro estrés emocional suele estar en la dificultad para manejar algunos hechos, en la educación que hayamos recibido, en el ambiente en el que se da determinada situación.

No es lo mismo el estrés emocional que surge ante un examen de oposiciones con escasas plazas (estrés comprensible pero, más que nunca, necesidad de controlarlo), del estrés que pueda causar ir a preguntar a un desconocido dónde está una calle (este estrés es menos comprensible y, sin embargo, mucha gente lo sufre).

En la base del estrés emocional, en muchas ocasiones, hay un problema de autoestima y falta de credibilidad en las propias posibilidades.
La gente que sufre a menudo de estrés emocional tienden a ser pesimistas y podríamos decir que se caracterizan por:

. Ven más dificultades que ventajas en los hechos y situaciones,
. Suelen mostrar desconfianza y espíritu crítico negativo,
. Les falta vitalidad, entusiasmo,…
. Y muestran disconformidad y disgusto con bastante frecuencia.

Así que, como podrás deducir, es mejor posicionarse en el otro lado.

Revisa y analiza tus reacciones,………. obsérvate y si lo que ves no te gusta del todo, ……….don’t worry ………. y comienza a dar pequeños pasos de mejora.

Ah! Y si tienes hijos, o eres educador, no olvides que el estrés emocional también lo sufren los niños, y que es necesario analizar nuestro modelo educativo para no hacer daño ni ser en exceso permisivos.

¡¡¡Bendito y deseado equilibrio !!!

Sigue pensando……… Abrazos 😉

¿Qué es la Inteligencia Corporal?…

InteligenciaCorporal1Hay gente que nos sorprende nada más verles, que nos transmite un no sé qué lleno de energía, como si un halo de bienestar estuviera alrededor de ellas. Son personas más jóvenes o mayores, pero a las que habitualmente nos cuesta “echarles” la edad que tienen. Y no es cuestión de la cantidad de cuidados estéticos que se prodigan, más bien al contrario, no suelen usar mucho los centros de estética.

Sus autocuidados van en otra dirección: saben controlar su alimentación, son amantes de la cultura, el arte, los viajes, la lectura, el cine, una buena conversación….

No suelen decir “es que soy mayor para…”, “es que hacer o ponerme esto ya no me pega…” y es que estas personas no se sienten achacosas e infelices, ni andan todo el día en la farmacia, ni dicen… “es que con mis años…”

Debemos tener claro que cada periodo de nuestra vida es un tiempo estupendo, emocionante, interesante,…

Los 20, los 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90… nos ofrecen unas posibilidades inesperadas , a condición de que seamos capaces de asimilar nuestro avanzar por la vida.

Si tienes una actitud adecuada, puedes ser un joven a los 70. Por el contrario, puede que uno de 30, piense y se sienta como un viejo. Hace unos días tomaba un café con una mujer que me contaba lo inmensamente feliz que era al haber descubierto el amor de nuevo. Ella con 68, el con 74. Tienen proyectos, viajes, van de la mano,… me decía que sentía mariposas en el estómago cuando le veía… Esto es un indicador de inteligencia corporal.

Todo está en el cuidado equilibrio de cuerpo, mente y espíritu de forma inteligente,… en la aceptación de lo que nos pasa y de lo que tenemos y, ante las caídas,  nos volvemos a levantar, y volvemos a sonreír y volvemos a mirar de frente. No nos quedamos ahí abajo, en compañía de nuestras penas.

Esta vida es muy corta como para perder mucho tiempo lamentándonos. Muy al contrario, trata de evolucionar,  de compartir, de aceptar, de continuar….

Todo esto conforma la Inteligencia Corporal 😉 Abrazos!