Alimenta tu cuerpo y tu cerebro…

 

Mira, tu mismo puedes hacer mucho por tu salud física y el bienestar de tu cerebro-mente:

  • Controlar el peso. Porque la obesidad, el colesterol y los problemas asociados,.. aumentan el riesgo de padecer algún tipo de demencia. No es necesario hacer dieta, porque suelen tener efecto rebote. Adopta unos hábitos saludables, y utiliza algunas reglas que funcionen para ti.
  • Come frutas, verduras, cereales integrales. Las frutas en general, son muy ricas en vitaminas. Las verduras de hoja verde tienen cantidad de antioxidantes, el brócoli tiene propiedades anticancerígenas,..  Los cereales integrales nos proporcionan hidratos de carbono, energía, no tienen colesterol ni ácido úrico, también son ricos en fibra vegetal y son protectores contra algunos tipos de cánceres.

Si, si, ya lo has oído, ya lo sabes. Pero lo que importa es que tomes consciencia de ello e introduzcas poco a poco cambios en tu vida que te lleven a mejorar tus hábitos alimenticios.

Es cierto eso de que somos lo que comemos.

Ale, ¡anímate!

Tu “media naranja”

Siempre me ha llamado la atención el concepto de la media naranja cuando hablamos de una pareja, o de una persona que busca a otra para iniciar una relación. Y nunca lo he entendido del todo, porque creo que nadie es la mitad de otro.

Cada ser humano somos completo, y la otra persona no viene a rellenar una ausencia, sino a compartir unas experiencias, unos sentimientos, quizá toda una vida.

Y es cierto que podemos observar parejas en la que uno o una no se cree nadie sin su otra mitad. Esto puede ser porque se han establecido unas relaciones de dependencia, porque una de las partes es insegura y se apoya emocionalmente en el otro, o porque uno de los dos es el dominador y cree que, sin el/ella, el otro vale poco, o vale menos.

Pues no, todo ser humano tiene el mismo valor, todos somos auténticos y completos en todas las dimensiones de nuestra vida y puedes estar muy enamorado y esto es genial,… pero no eres media naranja,… eres una NARANJA ENTERA,… y  la otra persona también. Créetelo.

Abrazos, 😉

 

¡Felicidad!

Hay personas que piensan que la felicidad no depende de ellos, sino de los acontecimientos que la vida les va presentando, como si ellos fueran unos sujetos pasivos que nada pueden hacer. Gran error.

La felicidad está, básicamente, en la actitud que tomamos ante las cosas, las personas y las situaciones.  Las personas coherentemente felices tienen sentido de la solidaridad, aceptan lo que les viene y tratan de sacar partido de ello, suelen tener un punto de vista crítico y optimista de la vida, siempre buscan cosas favorables en su entorno e intentan que sus malestares no sean su carta de presentación.

En general, la gente se siente cómoda con las personas felices, porque transmiten una energía positiva.

En todas las familias hay motivos para la tristeza, enfermedades, falta de trabajo, problemas de otro tipo,… pero todo ello forma parte del devenir como seres humanos.

Es la lectura de la vida y nuestra respuesta emocional, lo que condiciona que tendamos a ver el vaso medio lleno o medio vacío.

Y ¿qué es mejor?, ¿qué preferimos?… desde luego, la felicidad.

No es tan difícil y está al alcance de todos. Anímate! porque #siquierespuedes