¿Qué es la Inteligencia Corporal?…

InteligenciaCorporal1Hay gente que nos sorprende nada más verles, que nos transmite un no sé qué lleno de energía, como si un halo de bienestar estuviera alrededor de ellas. Son personas más jóvenes o mayores, pero a las que habitualmente nos cuesta “echarles” la edad que tienen. Y no es cuestión de la cantidad de cuidados estéticos que se prodigan, más bien al contrario, no suelen usar mucho los centros de estética.

Sus autocuidados van en otra dirección: saben controlar su alimentación, son amantes de la cultura, el arte, los viajes, la lectura, el cine, una buena conversación….

No suelen decir “es que soy mayor para…”, “es que hacer o ponerme esto ya no me pega…” y es que estas personas no se sienten achacosas e infelices, ni andan todo el día en la farmacia, ni dicen… “es que con mis años…”

Debemos tener claro que cada periodo de nuestra vida es un tiempo estupendo, emocionante, interesante,…

Los 20, los 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90… nos ofrecen unas posibilidades inesperadas , a condición de que seamos capaces de asimilar nuestro avanzar por la vida.

Si tienes una actitud adecuada, puedes ser un joven a los 70. Por el contrario, puede que uno de 30, piense y se sienta como un viejo. Hace unos días tomaba un café con una mujer que me contaba lo inmensamente feliz que era al haber descubierto el amor de nuevo. Ella con 68, el con 74. Tienen proyectos, viajes, van de la mano,… me decía que sentía mariposas en el estómago cuando le veía… Esto es un indicador de inteligencia corporal.

Todo está en el cuidado equilibrio de cuerpo, mente y espíritu de forma inteligente,… en la aceptación de lo que nos pasa y de lo que tenemos y, ante las caídas,  nos volvemos a levantar, y volvemos a sonreír y volvemos a mirar de frente. No nos quedamos ahí abajo, en compañía de nuestras penas.

Esta vida es muy corta como para perder mucho tiempo lamentándonos. Muy al contrario, trata de evolucionar,  de compartir, de aceptar, de continuar….

Todo esto conforma la Inteligencia Corporal 😉 Abrazos!

¿Eres padre o madre?… pues lee…

Vamos a aclarar algún concepto. Preocuparse por los niños no es lo mismo que concederles todos sus caprichos.

La atención positiva, la inteligencia emocional,… no están reñidas con una educación que también tenga buena dosis de firmeza en sus planteamientos. Existe lo que llamamos la disciplina positiva, siendo necesario que la pareja o los adultos que conviven con el niño dispongan de métodos educativos bien pensados y previsibles para responder a una conducta inadecuada de los hijos.

Existen muchas técnicas (de las que hablaremos otro día) para lograr buenos resultados educativos. Lo que no podemos es improvisar y responder de forma arbitraria ante algunos comportamientos.

Siempre que hablo con padres (son muchísimas las veces a lo largo de mi tarea como orientadora) insisto, entre otras cosas, en dos conceptos que para mi, son fundamentales en educación.

♦ Uno de ellos es la COHERENCIA, quiere decir que ante los mismos hechos, nuestra conducta con los hijos debe ser similar (y previamente pactada o que ellos puedan anticipar). La coherencia también supone que ambos progenitores llevarán una línea educativa homogénea y que, el posible castigo o llamada de atención, estará en consonancia con el hecho que la provoca.

♦ El otro concepto es la CONSISTENCIA, lo que supone que si he pactado algo, debo cumplirlo. No puede ser hoy si, pero mañana no, o como tengo prisa te levanto  la sanción, o te amenazo pero al rato me da pena y te abrazo con gran sentimiento de culpa.

Cualquier extremo es inadecuado, ni exceso de rigidez, ni falta de cariño…. Como padres, necesitamos tener  una buena dosis de Inteligencia Emocional para poder responder adecuadamente ante los retos educativos.

No desistas, sigue cuestionándote todo.

Ánimo, un abrazo 😉

Educación emocional…

 

En la escuela y centros educativos debiera haber una asignatura sobre educación emocional, que recogiera  la forma de conocernos mejor a nosotros mismos e interactuar adecuadamente no solo de cerebro a cerebro, sino de mente a mente, y de corazón a corazón.

 Aunque tengamos muchos libros sobre ello, acudamos a congresos y consultemos webs, la inteligencia emocional, al igual que otros muchos aprendizajes, solo se alcanza por la práctica y la experimentación. Reflexionando sobre nuestras acciones y las de otros, autocriticándonos, mostrando amor incondicional, dejando al lado el orgullo, sabiendo motivar, sabiendo ser felices con nuestro trabajo y con lo que hacemos, aceptando nuestras desgracias y aprendiendo de ellas, mirando a los ojos a los demás, aprendiendo a escuchar y estar en el momento, lugar y con la persona con la que se está,…

Los primeros que necesitamos aprender competencias emocionales, somos los adultos,… si no empezamos por nosotros mismos, mal podremos enseñar… así que…     ¡A la tarea!