Psicología, Educación, Salud y Vida

Entradas etiquetadas como ‘coherencia’

¡Practica competencias emocionales!…

ArteSerHace unos días di una charla práctica, basada en una buena teoría, a ARNAC (asociación riojana niños altas capacidades). Después de la misma, tanto la asociación como el numeroso grupo de personas asistentes, me pidieron el contenido de mi presentación para poder seguir teniendo los referentes con los que trabajamos ese día que, según manifestaron, les fueron muy útiles y, además, lo pasamos muy bien representando las diversas situaciones que aparecen en los textos.

Lo reproduzco tal cual, pues estoy segura de que va a ser de utilidad para muchas personas.

“De la Teoría a la Práctica: Actividades y Herramientas útiles para trabajar las Competencias Emocionales en el aula y en casa”.

INTELIGENCIA EMOCIONAL:

*     INTRAPERSONAL
AUTOCONSCIENCIA: Reconocer nuestros estados de ánimo, teniendo en cuenta recursos e intuiciones.

AUTORREGULACIÓN: Manejo de los estados de ánimo, impulsos y recursos propios.

MOTIVACIÓN: Tendencias emocionales, que plantean y hacen más sencillo alcanzar los objetivos que nos hemos marcado.

​*     ​INTERPERSONAL

EMPATÍA: Percibir y ser receptivos con respecto a los sentimientos, necesidades o preocupaciones de las personas que nos rodean, NIÑOS INCLUIDOS. NO es tanto LO QUE HACEMOS, sino CÓMO lo hacemos. No es LO QUE DECIMOS, sino CÓMO lo decimos.

HABILIDADES COMUNICATIVAS: Gestión de las relaciones. Escucha activa. Lenguaje oral, corporal y gestual. Asertividad,…

                    CAMBIANDO SITUACIONES EMOCIONALES

• ¿Qué parte de tus competencias emocionales te gustaría cambiar?

• Reflexiona sobre tus métodos educativos

* ​SITUACION 1 (en casa), (sobre NORMAS)

“Deja de tocar eso que se te va a caer y vas a cobrar”, …

Mejor…. “como ya sabes, si se rompe la figura, tendrás que pagarla con tus ahorros”

HERRAMIENTA:

  1. Establecimiento de normas familiares y escolares en las que participen todos.
  2. Negociar y anticipar las consecuencias de los actos.
  3. Dar responsabilidades a los niños y alumnos.

SITUACIÓN 2 (en el cole), (sobre EMPATÍA)

“Me tienes harta. Cada semana la profesora tiene que decirme que no estás atento y que no dejas de dar la vara a tus compañeros”

Ejercicio de visualización: imagina a tu pareja, jefe, amigo, compañero,… tratando de corregir tu conducta con este método.

“Carlos, por favor, siéntate y haz la tarea. En cuanto suene el timbre hablamos y me cuentas qué te pasa para que te pueda ayudar”

HERRAMIENTA:

  1. Practica la más elemental normal de EMPATÍA BÁSICA. No hagas con los demás ni con los niños lo que no te gustaría que hicieran contigo. No le pongas en evidencia negativamente.

SITUACIÓN 3 (en casa y/o cole), (ESCUCHA ACTIVA)

“¿Qué te pasa?”… respuesta más probable… “nada”. “¿Nada? ¡No es cierto! ¡Algo te pasa!”

HERRAMIENTA:

  1. Reconduce la conversación. Indaga desde una perspectiva más concreta, pero sin presionar. Cambiar una mala conversación por una buena. PRACTICA LA ESCUCHA ACTIVA.

 SITUACIONES a TRABAJAR en pequeño grupo. Dales la vuelta

+ ¡Te estás ganando una buena!

+ ¡No vayas de listillo, siempre queriendo destacar!

+ ¡A la próxima que te muevas te quedas sin salir!

+ ¿De qué te ríes? ¡Cuéntanos el chiste y nos reímos todos!

¿QUÉ MÁS PODEMOS HACER?  

HERRAMIENTA:

  • Aprende y enseña técnicas básicas de autocontrol emocional a través de la respiración profunda y la relajación.
  • Realiza tres inspiraciones abdominales sintiendo la elevación del abdomen.
  • Breve retención.
  • Larga expulsión vaciando bien abdomen, pulmones y caja torácica.

RELAJACIÓN BREVE Y SENCILLA PARA NIÑOS… Y ADULTOS

  1. Respira hondo mientras cuento hasta cinco. Asegúrate de meter tanto aire como puedas hasta el fondo de la tripa.
  2. Cuando yo te indique, quiero que exhales con lentitud mientras te digo… RE-LA-JA-TE y cuento hasta cinco. Dí “relájate” en tu interior cuando yo lo diga.
  3. Siempre que te sientas ansioso o tenso, cierra los ojos, visualiza el aire entrando y saliendo, respira de ese modo durante tres-cinco respiraciones, y di mentalmente la palabra… RE-LA-JA-TE
  4. Repite mentalmente conmigo: Me siento tranquilo por dentro. Todo mi cuerpo está cómodo y relajado. Mi mente se siente bien. Puedo apartar mis pensamientos, mirar a mi interior y sentirme en paz.

 SEGUIMOS PRACTICANDO Y APRENDIENDO…

Analiza tu lenguaje verbal, corporal y gestual.

HERRAMIENTA:

  • Elimina barreras innecesarias (TV, mesa…).
  • Deja lo que estés haciendo y céntrate en la situación.
  • Mira a los ojos con afecto, pero sin agobiar.
  • Mirada afectiva pero neutra, no impostada.
  • Tocar levemente alguna parte del cuerpo,
  • Respetar el espacio físico de cada cual…
  • Cuidado con los gestos, manos… a veces decimos con palabras lo contrario a lo que expresamos con los gestos.

 UN POCO MÁS…

​Trata de ver más y mejor las posibilidades que los defectos…

HERRAMIENTA: Cuando quieras corregir algo, apóyate primero en lo positivo y luego solicita el cambio o mejora.

​Ejemplo: “Me ha gustado mucho la redacción que has hecho,… aunque puedes repasarla y mejorar alguna frase. Seguro que te queda casi perfecta”.

 Y para finalizar….

  • ​Enfoca bien tu atención en lo relevante. Con coherencia y consistencia educativas.
  • Mantén encendida la llama de tus buenos propósitos.
  • ​¡Y que tu huella sea buena!, combinando adecuadamente cabeza y corazón.

CONCLUSIONES…

¿Como os habéis sentido?

>​¿De qué nos ha servido la práctica

>​¿Qué puedes cambiar tú?

…. Y así finalizamos esta sesión, que fue de gran interés para todos. Espero que te resulte útil. Un abrazo 😉

Anuncios

¿Tienes hijos? Esto es lo que te dirían…

niño.escribeEste escrito es conocido por muchos. Pero cada vez que lo releo, me hace reflexionar sobre la sabiduría de los niños y la falta de saber hacer de muchos mayores.     

  1. No me des todo lo que te pido.  A veces, sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
  2. No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también. Y…  yo no quiero hacerlo.
  3. No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
  4. Cumple las promesas, buenas y malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
  5. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tú me haces sentirme mejor que los demás, alguien va a sufrir; y si me haces sentirme peor que los demás, seré yo quien sufra.
  6. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
  7. Déjame valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
  8. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
  9. Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
  10. Cuando estés equivocado en algo, admítelo, y crecerá la buena opinión que yo tengo de ti, y así me enseñarás a admitir mis equivocaciones.
  11. Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
  12. No me digas que haga una cosa si tú no la haces. Yo aprenderé siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
  13. Cuando te cuente un problema mío, no me digas “no tengo tiempo para bobadas”, o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme.
  14. Acéptame como soy y no como te gustaría que pudiera llegar a ser.
  15. Y quiéreme. Y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

Que os haga pensar y cambiar algún parámetro educativo. Nunca es tarde. Un abrazo, Asun 😉

 

El punto ciego

ventana ciega

El padre del concepto de Inteligencia Emocional, Daniel Goleman, nos explica con multitud de ejemplos y situaciones, la habilidad que tenemos los seres humanos para autoengañarnos, con la finalidad de protegernos emocionalmente del dolor que nos produce el fracaso y la ansiedad derivada de ello.

¿En qué consiste esto? Muy sencillo, el cerebro selecciona la información a través de un filtro que nos ayuda a disminuir las percepciones negativas.  Así, se bloquea la atención y se minimiza el impacto de las decepciones.

Los puntos ciegos que cada uno desarrollamos, tienen mucho que ver con la atención que prestamos a los acontecimientos que nos rodean. Ya lo dice la sabiduría popular… ojos que no ven, corazón que no siente.

Pequeñas mentiras aceptadas, dobles mensajes, ocultar nuestros verdaderos sentimientos, verdades a medias,… son “puntos ciegos” de nuestra conducta y nuestras vidas. A veces, cumplen cierta función social; en otras ocasiones, esconden todo un mundo emocional contradictorio que no queremos que se vea y, sin embargo, se ve mucho.  Por ejemplo, la discordancia entre lo que decimos y defendemos, y nuestra conducta.

Si observamos a muchos de nuestros políticos, es fácilmente deducible que gran parte de ellos tienen muchos “puntos ciegos”, pero no desde el inconsciente de la autoprotección emocional, sino desde el consciente de manipular la información y engañar y confundir a la opinión pública. Los puntos ciegos tienen muchos matices.

Pero todos queremos evitar la ansiedad, que se lleva parcelas de nuestra consciencia y nos crea esa especie de neblina mental que llamamos “puntos ciegos”.  Y estos son los causantes de muchos estados mentales insanos. Así que debemos tratar de buscar una visión más profunda que nos lleve a comprender y a ser honestos,  sin faltar a la verdad.

Cuestiónate, cuando das una opinión, si eso es realmente lo que piensas  y sientes o si, por el contrario, estás usando muchos puntos ciegos para defenderte de sufrimientos mayores y más profundos.

Para entenderlo mejor, una persona normal que denuncia algún tipo de abuso públicamente, deja al descubierto los “puntos ciegos” de los demás, que prefieren mantenerse en silencio escondiendo la cabeza o mirando para otro lado.

Cuando sientas y percibas verdades ocultas que afectan a otro ser humano, no formes parte de la conspiración del silencio manteniéndote callado ante hechos turbadores. Agita la monotonía, combate la mentira colectiva.  Cuestiónate si lo que dices y haces es lo que piensas y deseas hacer. Solo a través de la reflexión y la autocrítica, podemos avanzar. Solo así   podremos mejorar y evolucionar personal y socialmente.

Como siempre, la virtud se encuentra en algún punto entre ambos extremos, pero no te permitas que tu vida esté plagada de mentiras vitales, cíñete a decir las verdades más simples, por difícil que parezca, eligiendo siempre un buen modo de decirlo y hacerlo… en esa dirección está el sendero que conduce al equilibrio individual y a la sabiduría.

¡Estamos en constante evolución, pero vigila que sea hacia mejor!   Un abrazo, Asun 😉

Nube de etiquetas