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¿Algo que ver con niños?…¡estate atento!

Cufamilia04alquier madre o padre con sentido común, experimenta que la paternidad y maternidad les proporcionan las mejores enseñanzas sobre ellos mismos: sus límites, sus estilos educativos, su manejo de las relaciones y conflictos, y…¡cómo no!, sobre la crianza de un hijo.

Cuando la gran escritora Susan Sontag tuvo a su único hijo, iba escribiendo notas sobre lo que ella consideraba más importante para educar.

La verdad es que desde el punto de vista de la psicología educativa, todas sus reflexiones tienen interés. No están todas las que son, pero sí son todas las que están. Vamos a recordar algunas:

  • Ser coherente.
  • No hablar sobre él con otros (por ejemplo, contando cosas en exceso graciosas) en su presencia.
  • No cohibirlo.
  • No elogiarlo por algo que yo, como madre o padre, no aceptaría siempre como bueno.
  • No reñirle con severidad por algo que los padres le han permitido hacer.
  • Seguir y respetar lo máximo posible unas rutinas diarias.
  • No permitirle que, cuando los padres estén con otras personas, quiera monopolizarles.
  • En caso de estar separados, no hablar mal de su padre/madre. Ha sido un tema de adultos y los niños no tienen por qué hacerse una imagen negativa de uno de sus progenitores.
  • No inhibir ni desalentar sus fantasías infantiles.
  • No suponer que lo que me gusta, le va a gustar a él, y viceversa,…

Y yo añado…

– Dedica más tiempo a jugar con ellos, ver películas, oír música, hacer manualidades, contarles cuentos e historietas reales o inventadas, hacer deporte, salir a andar…  Contribuirás a su mejor desarrollo y luego no te sentirás culpable. La infancia pasa rápidamente. Si tienes menos tiempo, al menos el que le dediques que sea de calidad.

– No siempre que estéis juntos hay que hacer cosas. Puedes hacer que tu sola presencia le haga sentirse bien o mejor.

– Cuidado con el uso de móviles y demás artilugios. Están sustituyendo dramáticamente la comunicación familiar. Por parte de todos los miembros de la familia, en casa debiera haber momentos consensuados libres de aparatos.

– Organizad planes familiares entre todos. Así ellos también sabrán cuándo pueden contar con vosotros y para qué actividades: ir al cine, salir de fin de semana, ir a comer fuera, ir a visitar amigos,…

– Por supuesto, dejad que manifiesten su creatividad, que hagan cosas por ellos mismos, fomentad los inventos, la fantasía, las artes,…

Y todo ello impregnado de valores, de competencias emocionales, con amor,… también riñendo cuando hay que hacerlo, pidiendo responsabilidades y tratando de llegar a ellos como nos gustaría que lo hicieran con nosotros. Cuestiónate cada paso que des y valora si te gusta lo que haces y cómo. Si no, cambia algo.

Sigue estos sencillos consejos, ¿vale?.

Los hijos crecen muy rápido. Y lo que hacemos mal no tiene marcha atrás. Así que trata de hacerlo bien, muy bien.  En mis grupos de Escuelas de Madres y Padres sobre “Educar en el Arte de Ser con Competencias Emocionales”, hablamos en profundidad de todo ello. Y se obtienen grandes aprendizajes de rica utilidad en la preciosa labor de educar con amor, equilibrio, coherencia y sentido común.

Hasta pronto, un abrazo, Asun 😉

 

 

 

 

Alíate con la ternura… Saldrás ganando

   
El amor y la ternura siempre son importantes. Pero el amor y cariño que recibimos cuando somos pequeños queda grabado a fuego en la “amígdala” – no la de la garganta- , sino un pequeño órgano en la parte posterior de nuestro cerebro donde se procesan las emociones. Seguro que tienes frescos y nítidos recuerdos con esa huella emocional buena y no tan buena de cómo se relacionaban contigo tu familia, educadores y entorno. Así que trata de hacerlo muy bien con todas las personas, pero fundamentalmente con los niños. Son indefensos y les enseñamos a modelar su personalidad con nuestro comportamiento. Enséñales con buenos modales, no es necesario elevar la voz para mostrar firmeza y, antes de hacer o decirles algo, piensa en cómo te sentirías si fueras el receptor de ese mismo hecho o palabras. Si te sientes bien, adelante. En caso contrario, rectifica. 

  • ¿Eres docente? Trata de hacerlo mejor. 
  • ¿Eres padre o madre? Trata de hacerlo mejor.
  •  ¿No entras en los grupos anteriores? Trata de hacerlo mejor.

 Un buen propósito para el recién estrenado 2016.  Un abrazo, Asun 😉 

No somos amigos…

Seria iluso pretender ser amigos de todo el mundo, llevándose bien con todas y cada una de las personas de nuestro entorno. No por ello nadie es mejor ni peor, simplemente somos diferentes.Esto tampoco pone en entredicho nuestras competencias emocionales, bien al contrario, las refuerza, siempre y cuando lo entiendas.

Nuestra energía y esencia está en armonía con unas personas y no con otras. Aceptarlo así nos evitará situaciones emocionales confusas. 😘  

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