Psicología, Educación, Salud y Vida

Entradas etiquetadas como ‘diálogo interno’

Peleando con ideas irracionales…

110_F_43816264_YPxEGcwTf3ZFpU5KEqhIYXRwxd1juZKJYa lo dijo el filósofo griego Epícteto:

“el hombre no se ve distorsionado por los acontecimientos, sino por la visión que tiene de ellos”.

Y es que gran parte de nuestro tiempo estamos en conversación con nosotros mismos Quizá, sin ser conscientes de ello, generamos nuestro lenguaje y diálogo interno que nos hace decir las frases con las que describimos e interpretamos el mundo.

A veces, se ajusta bastante a la realidad y no es fuente de problemas. En otros casos, puede ser inexacto y absurdo con lo real, generando estrés, ansiedad y tensión emocional.

Un ejemplo: cuando nos decimos “es que no soporto comer ese alimento. Ni lo he intentado ni lo voy a intentar”. Seguro que nadie ha muerto por comer eso. Puede resultarnos poco sabroso, no deseable,… pero, desde luego, puede soportarse y sobrellevarse.

Este ejemplo, es una idea irracional que, sin darnos cuenta, nos limita, ya que puede condicionarnos una reunión, una celebración, hacer cosas… y hay gente que se vanagloria de que no le gusta eso y lo exhibe en cualquier comida, siempre que tiene ocasión. Esto también habla de inmadurez emocional.

Muchas ideas irracionales están basadas en percepciones equivocadas que, incluso, pueden dar lugar a que se desencadenen  enfermedades y situaciones de ansiedad.

Por ejemplo:

Sé que si voy a ese sitio, me voy a marear,…. Si yo me digo esto, estoy facilitando que cuando vaya a ese sitio, mi organismo reaccione de la manera que le ha dicho mi pensamiento y mi palabra y, lo más seguro, será que me maree. Esto me generará malestar, ansiedad, tensión, limitación… cuando solo es una idea irracional.

Quizá mi organismo tenga predisposición al mareo, pero mi mente y pensamiento también pueden plantearlo así: … voy a ir a ese sitio, seguro que esta vez haré bien el viaje con esta disposición, la forma mental y corporal, así como los resultados, son muy distintos.

Los pensamientos irracionales son a la vez muy limitadores, porque nos frenan, dificultan e impiden hacer cosas que, de otra forma, podríamos abordar con naturalidad y disfrutar con ellas. La vida es demasiado bonita y breve como para andar poniéndonos trabas innecesarias.

Y es que las emociones no tienen que ver con los acontecimientos reales: entre el acontecimiento y la emoción interviene nuestra apreciación mental.  Son nuestros propios pensamientos, controlados por nosotros solitos, los que nos crean ansiedad, mal humor, miedo… o, por el contrario, bienestar, buen humor, tranquilidad,…

Y todos podemos combatir nuestras ideas irracionales. Vamos a empezar:

  1. Imagínate o visualiza con los ojos cerrados un acontecimiento que te estresa y fíjate en los detalles de la situación: imágenes, olor, sonido, diálogo,…
  2. Piensa y siente lo incómodo que te encuentras en esa situación, experimenta la sensación de malestar.
  3. Oblígate a cambiar esa sensación, esa emoción, por otra más controlada, con menos factores negativos,… puedes, todos podemos. Sólo hay que practicar.
  4. Piensa en que has podido, aunque haya sido por momentos, cambiar tu pensamiento estresante a otro más controlado. Todo lo ha hecho tu mente. Cuando estés delante de la situación, rememora el proceso y establece un diálogo contigo mismo sobre que sí puedes.
  5. Practica, practica y vuelve a practicar.

Repito, la idea irracional es nuestra interpretación, el diálogo con nosotros mismos. Hay dos tipos de ideas irracionales básicas con forma de cháchara mental interior, las que horrorizan (nos horrorizamos haciendo interpretaciones catastróficas de algo que nos pasa), por ejemplo: nos duele en el pecho y ya pensamos que es un ataque al corazón;  y las que absolutizan, que incluyen palabras absolutas como siempre, nunca, debo,…  “nunca me sale bien la tortilla de patata” .

En lugar de decir “no puedo soportar esto… “ puedes cambiar por… “ya he salido otras veces con éxito de situaciones similares a esta”….

Si piensas y sientesen esta línea de cambio, lograrás modificar tus creencias, tus ideas irracionales y la interpretación de la experiencia.

Si te interesa este tema y quieres profundizar en la eliminación de ideas irracionales, hay un autor, Albert Ellis, que desarrolló la terapia racional emotiva, que funciona bastante bien con personas que viven con angustia este tipo de situaciones.

Recuerda, los acontecimientos no son el problema, sino la lectura que hacemos de ello y nuestra reacción.

Y ya sabes que, #siquierespuedes 😉 

Nube de etiquetas