Psicología, Educación, Salud y Vida

Entradas etiquetadas como ‘filosofía’

En asesoramiento…no todo vale…

2012-08-03 17.13.35

Tengo una amiga que acaba de certificarse en coaching y ello me lleva a hacer unas reflexiones.
Laura siempre se ha sentido atraída por la psicología. Y ¿quién no? Todos buscamos el sentido de nuestra existencia, la mejora en nuestras relaciones, entender nuestros estados de ánimo, resolver los conflictos cuando aparecen,…

De más joven, mi amiga tenía problemas de timidez, cierta rigidez relacional, poca soltura en tomar iniciativas, plantear conversaciones, mantener vivo un debate… Estas cosas no le interesaban, se dejaba llevar por los que más bulla metían en el grupo y se caracterizaba por su conformismo. Buena persona y amiga, pero siempre a la sombra de los demás.

De adulta, después de estudiar Económicas, Laura logró atinar laboralmente con un proyecto compartido con su pareja relacionado con la venta de servicios de marketing, cuando en España se vendía de todo y el asesoramiento de imagen empresarial y cuatro adornos alrededor, era muy bien pagado.

Hace unos pocos años, coincidiendo con el asomar de la crisis, se separó de su marido y también la empresa que compartía con él pasó a mejor vida.

Así que, sin tener muy claro qué hacer, y con cierto respaldo económico, hace tres años, en pleno boom del coaching pensó que ella también podía ejercer de coach, por qué no. Parecía ser algo moderno, la gente que lo hacía parecía feliz, estaba relacionado con la psicología que tanto le gustaba y, encima, el coaching te saca de apuros psicológicos y puede ayudarte a hacer dinero. Así que estuvo un año formándose y hace poco ha obtenido su tan deseado certificado.

En este proceso he estado en contacto con ella. Al principio me pedía consejo y mi punto de vista sobre algunos asuntos de su formación. Esta postura fue dando paso a otra de mayor “dominio” del tema. Cuando hablábamos, me “descubría” a los grandes de la filosofía y psicología en los que se sustenta el coaching. Laura me comentaba que iba creciendo su seguridad en sí misma, estaba conociendo a muchas personas, los cuales también se formaban,  igual que ella, y querían alcanzar el deseado status de coach. Me contaba que la falta de trabajo ha encaminado a muchos en esta dirección y argumentaba que todos tenemos derecho a buscar nuestra particular “gallina de los huevos de oro”.

Hace poco pasé por su ciudad y la llamé para tomar un café y que me contara de su vida. Si, cierto es que Laura ha cambiado, me contó las grandes maravillas del coaching (no dudo de ellas), aflorando en la conversación  cierta reticencia hacia los psicólogos de toda la vida (como yo) que estudiamos seis años en una universidad, que hemos hecho especializaciones, masters e infinidad de cursos de todo tipo (de coaching incluidos) y que llevamos muchos años con gran práctica psicológica interna y externa. Como si fuéramos “menos modernos” y no nos termináramos de enterar bien de por dónde van las cosas.

Laura estaba algo más suelta y participativa que en ocasiones anteriores, pero en la conversación no fluía mucha empatía, se le sentía en una situación emocional forzada e impostada, no practicaba la escucha activa, todo era contarme lo fantástica que se sentía, … en fin, que su aprendizaje aún no había impregnado del todo sus células. Se puede cambiar, claro, pero no es rápido ni fácil, cuesta.

Me dio consejos de cómo mejorar (no se los había pedido), me invitó a asistir a un curso suyo (cuando lo organizara) y me animó a desprenderme un poco de ese halo de psicóloga que me rodea y que ya no se lleva tanto.

Y qué queréis que os diga, tengo muchos amigos coaches (entre ellos Laura) que son buenas personas, algunos grandes profesionales del asesoramiento, otros no tanto, unos se ganan la vida con ello, otros no están pudiendo,… en fin, como en todo, hay muchos matices dentro del coaching,… pero, en esencia, me parecen técnicas psicológicas bien seleccionadas dentro de un esquema teórico-práctico más o menos debatible,… y muchos, muchísimos psicólogos, venimos haciendo cosas similares hace un montón de años.

Como le dije a Laura con todo mi cariño…  cuando tú vas, yo vuelvo de allí ( la experiencia es un grado).

Y que conste que el coaching me parece un buen modelo de intervención y de toma de decisiones en muchas situaciones, pero sin la psicología como sustento, hace aguas.  A las modas les pasa eso, que suelen pasar de moda.

Hay sitio para todos. Y como para todo, hay que valer o aprender muy bien. Vamos a pensar en ello.  Un abrazo 😉

Anuncios

… A veces, más es menos…

la fotoEn muchas ocasiones nos cuestionamos cómo encontrar el objetivo en nuestra vida, sin pensar que el hecho de vivir ya es el objetivo. Nos bombardean gabinetes, gurús, coaches, asesores de todo tipo diciéndonos que hay algo más elevado a lo que podemos aspirar, que es mejor no confiar en quiénes somos,…

 …Y es que tenemos un gran problema…

¿Cuál? Pues  que normalmente miramos hacia fuera, con los ojos de nuestro ego, que es lo que potencia el modelo social y educativo que tenemos. El ego nos dice que sólo somos lo que tenemos, nos identificamos en gran parte en base a nuestras posesiones,… En educación, sumergimos a los niños en una cultura que enfatiza el más,… sin darnos cuenta de que, si socialmente somos lo que tenemos, en el supuesto de que nos desaparezcan las cosas, también lo que somos desaparecerá en el proceso.

Pero hay otro elemento en el ego: soy lo que tengo y también lo que hago. Así que medio mundo anda a la desesperada haciendo cursos de todo tipo, muchos quieren ser asesores, nos dicen y marcan que hay que fijarse metas, la idea de la valía pasa a ser aquello que puedo conseguir. Nos dicen que nos sintamos realizados y vivamos la vida con un objetivo. Esto se enseña insistentemente. Una y otra vez. Nuestras decisiones siempre se toman desde el ego. En general, transmitimos que el mundo está diseñado para la competición.

El ego nos dice que soy… lo que otros piensan de mí.

Dentro de poco, un elevadísimo porcentaje de personas tendremos un blog, una web, mucho que decir en redes,… convirtiéndose esto en algo donde cada uno mostramos lo que nos indica nuestro ego, y aunque escuchemos a los demás, no debemos bajar la guardia para no quedarnos atrás.

Cada vez me produce mayor aturdimiento  buscar información en la red porque hay tanto y tanto contenido, que nuestra atención se dispersa en la búsqueda, pudiendo pasar una tarde en el ordenador de lado a lado, sin concretar ni encontrar  aquello que buscábamos.

Cuidado! Nada más lejos de mi intención que desprestigiar las redes y la tecnología, opino que indudablemente están haciendo mucho por nosotros y ya son absolutamente necesarias, pero,…como todo,… con cierta moderación, porque el mundo real sigue estando ahí fuera, enfrente de ti, a tu alrededor, no en la pantalla…

¿Nos suena el famoso TDHA (trastorno de déficit de atención con hiperactividad) tan de moda en los niños? En muchas ocasiones está causado por el bombardeo de estímulos que son incapaces de procesar, seleccionar, digerir y utilizar adecuadamente.

Y es que en esta sociedad estamos necesitados de un sutil cambio. El problema es cómo pasar a la fase del sentido de la vida.  Porque oigo a muchísimas personas decir que no saben cuál es el sentido de sus vidas.

Yo creo que nuestra misión en la tierra debe ser como una especie de llamada interior, lo que los orientales llaman DHARMA, (ley natural, orden social, conducta adecuada o virtud) porque, desde ahí, todo tiene su razón de ser. Este cambio se produce dentro de cada ser humano, algunos nacen con esta especie de “don” o conexión con nuestro auténtico ser interior, otros lo experimentan en otros momentos de sus vidas y seguro que se ven reflejados si alguno lee estas líneas. Ese cambio es como un salto cuántico, suele tener lugar una EXPERIENCIA CUMBRE, (que suele venir en forma de crisis) con las características de: intensa, por sorpresa, benevolente (que nos sienta bien), y perdurable.

¿Quién no ha tenido una crisis del tipo que sea? Pero es que los peores momentos son necesarios para impulsarnos a un lugar superior. Debemos aprender a ser blandos, flexibles, a dejarnos llevar. La sincronicidad es como una especie de colaboración con el destino, que cada vez se hace más habitual cuando el ego deja de mandar en nuestras vidas y nos sentimos conectados a otra especie de sensación y energías universales.

Regresa a la naturaleza y encuentra la tuya propia. No quiero decir que dejes todo y te vayas a cultivar hortalizas (que no estaría mal) sino que te sensibilices y emociones ante el transcurrir de las estaciones, la belleza de la nieve, la furia de la tormenta en el mar, el abrazo de un árbol… El hombre somos un ser social, pero sin la naturaleza,sin sentir la conexión con la energía universal,  nada tiene sentido o muchas cosas pierden su sentido. Mira el árbol cuando vas a tu trabajo, observa ese seto de plantas, la forma de las nubes, la expresión de esa persona… no vayamos cabizbajos rumiando los problemas que nos machacan la mente incesantemente.

No olvides que el ego, lo que enseñas, es tu coraza, y que tienes otro yo más profundo, más universal, menos necesitado del exterior… que es el que mantiene en armonía a tu ser exterior y  es el que debemos tender  a mostrar más a menudo.

Me parece necesario reflexionar sobre todo esto y ¿a ti? A veces hay que frenar, ralentizar la vida y mirar hacia adentro.

¿Si?… Ya sabes que… si quieres, puedes 😉

Nube de etiquetas