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No somos amigos…

Seria iluso pretender ser amigos de todo el mundo, llevándose bien con todas y cada una de las personas de nuestro entorno. No por ello nadie es mejor ni peor, simplemente somos diferentes.Esto tampoco pone en entredicho nuestras competencias emocionales, bien al contrario, las refuerza, siempre y cuando lo entiendas.

Nuestra energía y esencia está en armonía con unas personas y no con otras. Aceptarlo así nos evitará situaciones emocionales confusas. 😘  

Sobre Competencias Emocionales…

Se ha comprobado que las personas capaces de desarrollar habilidades emocionales positivas y potentes disfrutan de una vida plena y poseen las herramientas neemotional abilitycesarias para obtener la máxima productividad. Al contrario, los que tienen dificultades en organizar sus sentimientos están en continua lucha interior, víctimas de sus propias emociones.

No basta con oír, hay que escuchar atentamente. No basta con llorar, hay que superar el dolor. No basta con dar nuestra solución a los problemas de los niños o de los demás: hay que ayudarles a buscar sus propias soluciones. Esto requiere adquirir una serie de destrezas que muchas veces no son innatas porque evolutivamente nuestro diseño era para cumplir unas funciones básicas… Amar era proteger del mundo exterior y vivir era, fundamentalmente, sobrevivir.

Pero este no es el mundo de hoy. Antiguamente las opciones de vida eran más sencillas. El mundo de hoy nos abruma con múltiples decisiones y muchas veces sin referentes claros. No podemos escondernos bajo una tapadera porque ya sabemos que la violencia engendra violencia, que si pegamos a nuestros hijos ellos pegarán, que si gritamos a nuestros alumnos les estamos enseñando esta conducta.

Si no les ayudamos a desarrollar la autoestima, probablemente dejarán que los demás les maltraten y puede que también ellos maltraten. Si nuestro amor es CONDICIONAL solo sabrán esperar algo a cambio de nuestras muestras de cariño. El dolor y la ignorancia se pueden amplificar en siguientes generaciones. Así que necesitamos conocernos un poco más, escarbar en nuestro mundo interior, analizar nuestros impulsos, entender nuestra ira, saber cuando reaccionamos por qué lo hacemos, y poder transformar ese sentimiento y esa reacción.

Por esto son tan importantes las competencias emocionales, por esto debemos preguntarnos un día sí y otro también si lo estamos haciendo bien, por esto cuando no lo hagamos tan bien deberemos rectificar ese comportamiento y mejorarlo en la próxima ocasión…. Por esto necesitamos autorreflexión una y otra vez.  Las cosas no son válidas porque se hayan hecho así toda la vida. Es necesario que nos cuestionemos que si con cada paso que damos, caminamos en la dirección correcta.  Tanto nosotros como adultos, como personas, como en nuestro rol profesional,… y si tenemos a niños o jóvenes a nuestro cargo en alguna medida, esto se hace no solo importante, sino urgente y prioritario.

Revisando nuestras competencias emocionales, mejorando en nuestra condición de SER, con mayúsculas.  Un abrazo, Asun 😉

 

Ejemplo de Emoción… Reacción

niña.iraUna chica me escribe para contarme algo que le pasa y que le gustaría cambiar apretando el botón mental “que le den” porque, según sus propias palabras, la única que lo pasa mal es ella.

Duda de si lo que le pasa, le sucede a todo el mundo o solo a ella (a veces piensa que ella es el problema y que los demás viven “tranquilos”). Vamos a analizar un par de circunstancias que pueden ser comunes a muchos.

Situación frecuente: tiene lugar en casa (vive con su pareja, Carlos,  y con una chica y un chico mas). El chico, Álvaro, es el único que tiene coche y para hacer la compra, nuestra protagonista vuelve en taxi aunque Álvaro esté en casa sin hacer nada. Ella dice que reaccionaría así si fuera la dueña del coche: “llamadme cuando acabéis y os voy a buscar para q no paguéis un taxi”. Y esto le hace sentirse mal porque valora que al otro no se le ocurre hacer esto, y cree que le falta empatía y compañerismo.

Otra situación: la mejor amiga de su pareja le hace el completo vacío… ella cree que cuando su mejor amigo del alma tenga novia, intentará ser su amiga o, al menos, interesarse por ella, aprender a conocerla….Y esta falta de interés le hace sentirse muy mal.

Y se cuestiona ¿por qué tengo que desquiciarme cuando alguien no es como yo o como a mí me gustaría que fuera? Y su cabeza comienza a murmurar, a darle vueltas, a querer entender las razones de la otra y a pensar que, los demás, no merecen la pena.

  • Problema 1: Lo que cuenta arriba, cree que solo le pasa a ella. Respuesta: Eso le pasa a casi todo el mundo.
  • Problema 2: Ella piensa que los demás viven tranquilos y que nada se cuestionan. Respuesta: Si los demás viven tranquilos o no, no lo sabes, solo son tus deducciones. No tiene sentido conjeturar sobre lo que piensan o dejan de pensar el resto de las personas.
  • Problema 3: otra chica le hace el vacío. Respuesta: Si ella no muestra interés en ti, y tú has hecho intentos de acercamiento, quizá es que ella no debe estar en tu camino. Si os tenéis que encontrar, ya os encontrareis. O no. No lo fuerces. Déjalo pasar.
  • Problema 4: Álvaro (el otro chico) es el único que tiene coche para traer la compra. Respuesta: Cuando a alguien no se le ocurre hacer algo que para ti es obvio (ofrecerse a ir a buscar la compra o cualquier otra cosa)… tu respuesta emocional no debe ser de un intenso enfado ni interior, ni exterior, sino tratar de resolverlo de una forma asertiva... ¿CÓMO?

Planteando las cosas adecuadamente:

“Oye Álvaro, puesto que Carlos y yo hacemos la compra para todos,… ¿que te parece si vienes a recogernos?”…  Esto con un adecuado lenguaje corporal y gestual, sin ira, resentimiento, ni malas caras ni malas palabras. La gente no es horrible porque no son como tú crees que deben ser, simplemente son así. Si no te gustan, NO es tu problema, déjales pasar de tu vida, no sufras, y no muestres incomprensión.

Y si no se llega a un encuentro o decisiones comunes, que cada uno haga su compra. Pero siempre, tratando de resolver la situación antes de crearnos entornos de pensamiento, con su indudable repercusión en nuestra salud mental y corporal, dañinos para nosotros. Cada uno estamos en diferentes niveles mentales, terrenales y espirituales, y los demás no deben ser como tu esperas que sean. En realidad, esto no son problemas… es parte de la vida.   No pretendas gustar a todo el mundo ni que todo el mundo te guste y si alguien no actúa como te gustaría, 2 opciones:

  • Muéstrale cómo crees que es mejor… y si no lo entiende o acepta…
  • Déjalo pasar.

Y si vivís en la misma casa, entonces tendréis que repartir las tareas que son conjuntas para que la convivencia sea armónica y equilibrada. Sin más… ni menos.                                                Un abrazo, Asun 😉

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