Psicología, Educación, Salud y Vida

Entradas etiquetadas como ‘profesores’

Educación y emoción… deben ir muy juntitas, de la mano

A veces pensamos queniños ABC el profesor, por el hecho de serlo, puede poner en práctica programas educativos de cualquier tipo, cuando, en muchas ocasiones, los docentes no están capacitados para eso que la sociedad está demandando. Por ciencia infusa, por ser profesor no puedo dar una clase de química si no tengo conocimientos o práctica sobre ello.

Ya hemos dicho que hablar de las emociones está de moda y, de hecho, es uno de los retos educativos de los próximos años. Ahora estamos en un momento en el que cualquiera que conoce el término, puede decir que “yo ya se mucho de inteligencia emocional”,… cuando compruebas, en el día a día, que nada más lejos de la realidad de esa persona.  Los cambios reales tienen que venir no tanto por modas, por oírlo a menudo, por nuevas leyes, sino (y en primer lugar), por la incorporación de la consciencia y el análisis del mundo emocional a uno mismo, de nosotros lo ampliamos a las relaciones  y, como valor añadido, a las materias de aprendizaje y a las aulas.

Es de sentido común pensar que mejorar la convivencia y disminuir el fracaso escolar debe pasar por una mejora en las competencias emocionales y en las habilidades comunicativas. Ambos aspectos, están estrechamente relacionados. Todos debemos preguntarnos de forma sincera… ¿sé reconocer mis emociones y las ajenas?, ¿soy optimista?, ¿tengo empatía con mi entorno?, ¿cómo resisto la frustración?, ¿sé escuchar? ¿qué tal tolero cuando me dicen NO?

Porque si yo no se poner en práctica de forma natural estas habilidades, por mucho que tenga un manual de instrucciones sobre inteligencia emocional, no podré transferirlas adecuadamente. Al ser un tema emocional, hay mucho de transmisión a través del lenguaje no verbal, la postura, el acercamiento, la mirada, las respuestas o falta de las mismas que damos a los demás… estos, junto con otros muchos matices de la comunicación, en muchas ocasiones, están en total discrepancia con lo que estamos transmitiendo oralmente. He llegado a oír en un profesor que no se habla con los padres de un alumno y, sin embargo, piensa que maneja a la perfección las herramientas emocionales y comunicativas.

Por tanto, y en el ámbito educativo, miedo me da que estén tan de moda los programas sobre Inteligencia Emocional, porque en este sentido, son más eficaces la incorporación de actividades integradas en las aulas y en los docentes que los programas concretos. Con esto quiero decir que desde un proyecto integrador es más fácil generalizar las competencias adquiridas, porque la inteligencia emocional es… un conjunto de… no una parte de…

Inicialmente, desde luego que es necesaria la formación de las personas, educadores o no, en inteligencia emocional. Hay que conocer el planteamiento teórico para aprenderlo y, desde ahí, ir dando pasos de acercamiento al cambio personal y a la práctica. Además, es tan gratificante y se siente uno tan bien cuando practica la inteligencia emocional, que cualquier persona que comience a caminar en esta línea ya no querrá irse por otro camino.

Insisto en la necesidad de realizar cambios internos en nosotros mismos para poder ser entendedores y buenos gestores de nuestras emociones,… esto nos conducirá sin duda a un mayor bienestar personal.

Si, y ya sabemos lo mal que están las cosas y que los políticos y sus leyes partidistas apenas contribuyen,… pero cada día tengo más claro que el cambio empieza en mí,…. Y que además de reivindicar todas las mejoras sociales necesarias, debemos ser capaces de ilusionarnos con lo que tenemos entre manos. Solo así mejoramos, avanzamos y contribuimos a crear un presente y un futuro mejores.

 ¿Necesitas que hablemos?, ¿no sabes por dónde empezar?, ¿quieres ayuda?

 ¡Vamos!,… ¿te animas?… ¡Cuenta conmigo!.    Un abrazo, Asun 😉

Anuncios

Contradicciones… y prioridades educativas…

educación niños

Pienso que la riqueza intelectual, emocional y social de muchos niños pasa absolutamente desapercibida en nuestro sistema social y educativo, que se muestra habitualmente rígido, cerrado y con escasa visión del mundo interior de los niños y de su gran talento y potencial.

Si queremos que un niño desarrolle sus talentos, necesitaremos que el amor, la seguridad, la motivación,… incrementen su confianza. Esto, desde que nacen. Cuánto más tiempo pasa, más difícil es. El amor no es sinónimo de permisividad. Evidentemente hay q establecer normas y límites, pero las mismas nada tienen que ver con gritar o reñir de forma desmedida cuando el niño se porta mal o no consigue rendir como esperamos de él.

Yo creo que el ser humano es inteligente por naturaleza, con un potencial increíble, pero no hablo de la inteligencia que miden los test, sino de la capacidad de desarrollar cualquier actividad en la que uno se encuentre cómodo. Esto está por asumir en las escuelas y centros educativos, porque la inteligencia sigue midiéndose únicamente a través de test, y no de otras realizaciones artísticas, intelectuales, sociales, musicales… que tienen los niños. Es decir, los psicólogos manifestamos y creemos en las inteligencias múltiples, para después seguir midiendo fundamentalmente las mismas de siempre (razonamiento lógico, verbal, espacial,… y poco más). Por un lado, contradicciones.

Pero, por otro lado, necesitamos unas condiciones para que se desarrolle lo mejor del ser humano. Las mismas son:

  • Amor,… sin estabilidad emocional, basada en el cariño y amor, nada es posible.
  • Estímulo,… porque crecemos en función de la imagen que reflejamos en el otro, así que necesito que el adulto (mis padres, los profesores) me animen y estimulen a hacer eso que tengo entre manos, bien porque me gusta o porque es mi deber hacerlo.
  • Confianza,… que será fácil si el amor me alimenta y, a través del mismo, estoy estimulado a continuar. Ello me da seguridad en mis posibilidades y en mi acercamiento al éxito en la tarea.
  • Motivación… tanto intrínseca (la que viene de mi interior) como la extrínseca (la que viene de fuera) porque es el motor que me mueve a perseguir un objetivo determinado.

Los cuatro elementos citados, debieran estar presentes, con esas mismas palabras, en el currículo,… a través de ellos se desarrolla la inteligencia emocional, … y poco o nada de eso veo.

Desde que un niño nace hasta alrededor de los 7-8 años se forma su personalidad, que no quiere decir que sea inamovible porque la misma se modifica constantemente, pero sí es cierto que, lo que la persona es a esa edad, va a condicionar bastante su vida de adulto. Así que es vital que esta primera crianza y educación sea optimista, creativa, motivadora,… darles respuestas constantemente a sus dudas, responder sin engaños, ayudarles y enseñarles a buscar información y a cotejarla.

Si el niño tiene un entorno de seguridad, seguramente, de mayor, y si las cosas no se le tuercen demasiado, puede ser un adulto amable, motivado, socialmente competente.

Para los adolescentes, lo mejor será practicar con el ejemplo, transmitiendo valores en los que los padres crean y sean capaces de fomentar Y el entorno educativo debe ser propicio al desarrollo de la adolescencia. Cierto es que es una etapa difícil, pero no hay chaval o chica que no tengan dentro ese talento o ese algo a través de lo cual se les puede motivar y enganchar.

Así que me interesa siempre el “cómo”… tanto en casa, en los centros educativos y en la sociedad… porque lo que he citado antes (amor, estímulo, confianza, motivación…) es un “qué”, pero si no está revestido de un buen “cómo”, no funcionará.

 Un abrazo 😉

Nube de etiquetas