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La vida que nos lleva…

Esta primavera dos queridas amigas se han ido para siempre arrastradas por el cáncer y sus agresivos tratamientos. Esta carta representa mi último homenaje para transmitir mis pensamientos y sentimientos hacia ellas. 

“Queridas Mar y Pepa, no hay derecho. Nos han robado vuestra presencia.

De nada sirvieron los cuidados médicos, ni las peticiones, plegarias ni esfuerzos mentales de tantas y tantas personas que os queremos y que luchábamos, cada cual como podíamos, contra el destino que había decidido llevaros injustamente tan pronto. 

Vuestras personales imágenes son imborrables para nosotros. Pepa siempre con una sonrisa en la cara y transmitiendo dulzura y optimismo; Mar con esa carcajada espontánea y esos ojillos divertidos que sabía poner, como de niña traviesa, cada vez que se reía.

Ambas buenas amigas de sus amigos, cada una con su personalidad bien diferenciada y definida. Siempre dispuestas a estar con todos a los que querían y disfrutar de ello, bebiendo intensamente la vida a sorbos, igual que disfrutaban de una buena copa de vino. Amantes de la vida, de los viajes, de las culturas, del saber. Sabiendo percibir la magia de lo que las rodeaba. 

Vuestra ausencia física es dolorosa porque no nos podemos creer que vuestros cuerpos menudos ya no nos acompañen y no los podamos volver a ver. 
Sin embargo, erais intensas emocionalmente y no os habéis ido del todo. Habéis dejado un vínculo de amor y amistad muy estable y potente, que nos unirá por siempre a vosotras. 

Mar y Pepa, Pepa y Mar… donde quiera que estéis, sabemos que habéis descansado de los últimos días de dolor y sufrimiento, y que mediante el precioso haz de luz en forma de ángel en que os habéis convertido, estaréis siempre presentes (al igual que lo están otros amigos y amigas que ya forman parte de la luz) y podréis acompañarnos hasta el día en que, de una forma u otra, quizá nos reunamos. 
Queridas amigas, en cada brindis con una copa de vino con el que tanto disfrutabais, elevaremos una sonrisa sabiendo que, de alguna manera, siempre estaréis con nosotros. ¡Os queremos!”
A los que me leéis, disfrutad de la vida. ¡Es tan bella y tan efímera! 😉

Minientrada

Qué nos pasa…

Su corazón estaba tan necesitado de amor que se dejó caer en los brazos de la primera persona que se los ofreció. Se sintió reconfortada, lloró de emoción, la vida era plena para ella… hasta que se dio cuenta de que todo había sido un espejismo. Esas muestras de amor que recibía eran de puro egoísmo porque él sólo quería llenar, utilizándole a ella, todo lo que no estaba sabiendo darse a sí mismo.

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