Psicología, Educación, Salud y Vida

¿Sabéis que esto sigue pasando más de 100 años después? De verdad, deberíamos preocuparnos y poner manos a la obra para cambiar métodos. Hay muchas innovaciones en la superficie de la enseñanza-aprendizaje, pero no en las raíces, en el concepto puro de la misma. Se tapa con bonito papel de regalo muchos contenidos que siguen siendo los mismos que hace años. Se ponen palabras nuevas a métodos que siguen siendo parecidos. Nos engañamos mucho a nosotros mismos y miramos para otro lado haciendo como si nada pasa.

Lo que sigue es una de las brillantes opiniones de Einstein sobre la educación.

“La escuela me falló a mí y yo le fallé a la escuela. Me aburrí. Los maestros se comportaron como sargentos. Yo quería aprender lo que me interesaba, ellos querían que aprendiera lo que entraba en el examen. Lo que más odié era el sistema competitivo que había, especialmente en los deportes.

Por eso mismo, allí yo no valía nada y en muchas ocasiones me propusieron que me fuera. Sentía que mi ansia de conocimiento estaba siendo coartada por mis profesores. Las notas eran su única medida. ¿Cómo puede un maestro entender a los jóvenes con tal sistema?”

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El viernes pasado (día 10) estuve en Oviedo, compartiendo mesa como ponente en la III jornada de Psicología Educativa a la que había sido invitada por el COP de Asturias), cuyo tema era Neuropsicología aplicada a la Educación.

Titulé mi ponencia EDUCACIÓN EMOCIONAL PARA EL DESARROLLO DEL SER. 

Fue un placer transmitir a más de 100 personas del ámbito de la educación y la psicología, mi pensar y sentir sobre algunos aspectos de lo que debiera ser la educación en nuestro país.

Más allá de leyes, planes de estudio, proyectos y cursos (y por encima de todo esto) está nuestra actitud individual.

Ya es hora de entender que la inteligencia y las emociones son dos caras de una misma moneda. También es hora de pensar en que es necesario otro mundo educativo. Igualmente debemos reflexionar sobre el hecho de que el conocimiento emocional es lo único que nos puede ayudar a entender nuestras emociones y reacciones, así como las de los niños y personas que nos rodean.

Si preguntas en una charla…. ¿qué enseñan los que se dedican a la educación?… Nadie se atreve a responder por no meter la pata. Pero la respuesta es bien sencilla: no enseñamos lo que sabemos, sino lo que somos. Y la autoestima de los niños y adultos está bien marcada por las experiencias educativas escolares, familiares y sociales.

El cerebro emocional (sistema límbico) impregna todas nuestras vivencias antes de sentir y tomar decisiones de la índole que sean. Por eso es tan importante tomar consciencia de ello e incorporar con derecho pleno la educación emocional en cualquier ámbito de la educación. Así podremos ayudar a construir ese SER, esa identidad que cada niño y cada persona llevan dentro pero que, en muchas ocasiones,  se desconoce. Es más que necesario.

Y, claro, los adultos necesitamos una evolución personal porque, sin ella, es difícil que cambiemos aquellas reacciones emocionales y vitales que debemos mejorar. Hay que cambiar la mirada, ver desde otro ángulo y buscar nuevas perspectivas.

Es un arduo camino, pero la ganancia personal y social que se puede y se debe conseguir, merece la pena.

Todos los cambios comienzan por uno mismo.

¡Vamos a ello!. Un abrazo, Asun 😉

amazonasHace unos días escuchaba en un programa de radio a un representante de una Asociación de Editores de Libros de Texto y, a medida que avanzaban en la conversación, yo no dejaba de sorprenderme de lo que iba oyendo….

Por ejemplo…

–         En España se editan cada curso unos 50.000 libros de texto, en Francia unos 2.000.

–         Hay editores que hacen 19 versiones de un libro de Matemáticas de 4º de EP. Es un disparate incoherente.

–         Puedes ver en algún libro los climas de esa Comunidad Autónoma, pero no los climas de España.

–         Según de qué CA seas, un alumno puede llegar a los 12 años sin haber oído nunca que existen unos ríos llamados Amazonas o Danubio.

–         También según la CA o el legislador de turno, un currículo puede contemplar 700 horas de Matemáticas y otro 1400 horas.

–         En un texto de una ciudad, se podía leer que la actividad más importante del año 1978 (año de la Constitución) fue un festival de cine.

Y es que no hay derecho a que la EDUCACIÓN no esté protegida por leyes, sino que éstas cambian a capricho de los irresponsables políticos. Debiera estar prohibida tanta multiplicidad normativa, ya que es absolutamente absurda e incoherente.

Se gasta energía y dinero a raudales en adaptar el currículo de la LOMCE (o de la ley de turno según quien gobierne) a los caprichos sin sentido de cada Comunidad Autónoma. Cambia el gobierno y cambia el contenido del libro de texto. El localismo tan exagerado que hay en nuestro país empobrece la educación porque los niños van a ser ciudadanos del mundo. Cuando preguntas a niños y jóvenes, se observan muchas lagunas al hablar de referentes sobre el gran mundo que les rodea.

Así que muchos nos preguntamos,… pero ¿esto qué es? ¿Qué están haciendo muchos irresponsables que solo piensan en seguir calentando el sillón?. No existe lugar en el mundo que ocurra esto. Finlandia o Alemania, que son referentes nuestros, tienen acuerdos para que las leyes educativas no cambien según les apetezca a los que están gobernando. Tienen claro que con la educación no se juega.

El libro de texto debe servir para vertebrar el programa, pero no debe ser el único elemento en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Debe orientar únicamente. Así que es fundamental que funcionen los equipos docentes y el profesorado, porque son los que, día a día, construyen el saber y la forma de aprender del alumnado.

Y no podemos dar la espalda a esto porque, como siempre, los niños son las víctimas.  Y tal y como está el patio, necesitamos que nuestros niños y jóvenes se conviertan en adultos informados y formados, con cultura, con visión global, con capacidad de tomar decisiones adecuadas, con capacidad de negociar, motivados en la consecución del bien común, con habilidades relacionales y comunicativas,… en fin, muchos de los elementos de los que adolece nuestro currículo. Así nos va.

Esto tiene que cambiar. Y no nos quedemos esperando a que hagan algo los demás. Aportemos cada uno lo que esté en nuestra mano mejorando nuestra práctica educativa y creemos conciencia. Las buenas ideas y los buenos hechos pueden extenderse como un reguero de pólvora.

Cree en ello y da el primer paso. ¿Sí?. Un abrazo, Asun 😉

 

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