Psicología, Educación, Salud y Vida

emociones

  • No me vale que todos hablemos de ella,…
  • No me vale que todos digamos… hay que , hay que…
  • No me vale que tratemos la Inteligencia Emocional como algo exterior a nosotros que se puede enseñar del mismo modo que las Matemáticas o cualquier materia de aprendizaje,…
  • No me valen los profes que dicen que practican la Inteligencia Emocional con sus alumnos y tratar con ellos es realmente difícil,…
  • No me valen los papás que dicen educar con Competencias Emocionales y son incapaces de ponerse de acuerdo en la pareja o tratan de que sus hijos cambien el comportamiento a través de amenazas, castigos y gritos,…
  • No me vale la palabrería, sino las acciones válidas, aunque estén desprovistas de conceptos teóricos,….

Me vale….

  • Cuando uno práctica la humildad,…
  • Es capaz de entender la empatía,…
  • Sabe escuchar en vez de avasallar hablando,…
  • Trata a los niños con el debido respeto y consideración,…
  • Se cuestiona cada día su cambio personal en pos de la mejora de su entorno inmediato,…
  • Intenta constantemente que su huella en el paso por el mundo sea la mejor posible,… y muchas cosas más, en esta línea,… me valen.

Lo demás, como digo, palabrería y echar balones fuera. Se habla mucho y se hace algo menos.

Empieza por cuestionarte a ti mismo y entonces hablaremos de Inteligencia Emocional.¿Si? Un abrazo😉

Me da pena pensar que nos hagan creer que volver al trabajo afecta a la salud y que es algo totalmente normal, que puede crear ansiedad y depresión y que requiere, incluso, tratamiento farmacológico.

Mira, una de las cualidades del ser humano es la de adaptación y readaptación. Los cambios son consustanciales a nosotros. 

Y, efectivamente, nos sentimos perezosos y con pena de volver a las actividades cotidianas cuando acaban las vacaciones o el fin de semana. 

Sin embargo, defiendo a ultranza que nuestros pensamientos son los que nosotros queremos, nadie manda en ellos, salvo tú, salvo yo.

Así que si el lunes o el día que comienzo a trabajar me dejo llevar por el bucle de… “Vaya asco, con lo bien que se estaba en la playa, otra vez a lo mismo, no sé si voy a poder aguantar, mis compañeros son una plasta, este trabajo es una m…”… En este caso, puede que tengas un auténtico síndrome, que no ha venido del exterior, sino creado única y exclusivamente por tu mente, por ti.

Por el contrario, también puedo pensar… “Bueno, es lo que hay y lo voy a aceptar con una sonrisa. Diré a mis compis que preparemos una cenita de comienzo de curso o que vayamos a tomar unas cañas. A ver si logro romper el hielo con Luisa, que últimamente no nos acabamos de entender. Este año voy a llevar las tareas laborales al día, así me sentiré muy bien, satisfecha de mi misma y liberada de auto presiones…” … 
En este otro caso, el traído y llevado síndrome será inexistente y me adaptaré enseguida y con más facilidad y sin depresión, ni ansiedad, ni dolor de nada, a la nueva situación. 

Y dónde está la diferencia entre una forma de sentir y pensar, y la otra?… Solo en la ACTITUD. Los hechos son los mismos: se han acabado las vacaciones y vuelta al trabajo. Lo que hace que suceda en nuestra vida de una u otra forma, solo es nuestra actitud. No lo olvides. No es el síndrome, eres tú. Así que posiciónate de la manera adecuada. ¿Si?. 
Un abrazo,😉

Hoy lloro…

Muchas veces también hay motivos para llorar. Hoy lloro por Italia. Lloro por Amatrice. Lloro por la destrucción de vidas y esperanzas. Y el llanto me lleva directamente a agradecer lo que soy y lo que tengo. Y a reflexionar lo poco que valoramos la salud, el bienestar, el techo que nos cobija y nuestro transitar por esta vida día a día. A veces necesitamos parar el bucle vital y repensar nuestras vidas. Eso creo. 😘🙏🏼❤️

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